sábado, 24 de noviembre de 2012

[Grecia] Llamamiento internacional de solidaridad con el caso de Lucha Revolucionaria, para el 22, 23 y 24 de noviembre


La revolución social no es el pasado, sino el presente y el
 futuro del mundo.
Sobre el llamamiento de solidaridad y acción internacional:
Como asamblea por el caso de la Lucha Revolucionaria y continuando las acciones de solidaridad con el mismo, hacemos un llamamiento abierto a una campaña de solidaridad, tanto a nivel local, como internacional, para los días 22, 23 y 24 de noviembre.
Hemos decidido romper con el muro de silencio alrededor del caso de Lucha Revolucionaria (L.R.) y demostrar que lxs compas que se enfrentan a juicio no están solxs, que el caso de Lucha Revolucionaria es el caso de todxs nosostrxs y que está relacionado con la esencia de la lucha misma. Convocamos, pues, a lxs compas alrededor del mundo a contribuir con su accionar y enviar su propio mensaje de Solidaridad y Lucha.
Nuestro objetivo es la ampliación de las resistencias dinámicas con una perspectiva revolucionaria. Nuestro blanco, extender la Lucha por la subversión de lo existente, demostrando su necesidad histórica y el significado que tiene en el presente, mientras mostramos Solidaridad de facto con lxs compas que están en juicio.
El llamamiento internacional a tres días de solidaridad, contrainformación y acción por el caso de L.R. es parte y continuación de la guerra social y de clases por la subversión y la Revolución. Es justo ahí donde lo situamos y, así, se concibe históricamente el caso de la Lucha Revolucionaria en su conjunto.
Crónica del caso Lucha Revolucionaria:
El 10 de marzo de 2010, tras un enfrentamiento armado con fuerzas policiales, cae asesinado el compa anarquista Lambros Foundas. Durante esos días, Grecia cae bajo el control asfixiante de la Troika, días en los que Lambros Foundas, miembro de la organización L.R., pierde la vida en un tiroteo durante una acción preparatoria contra la élite política y económica que saquea el planeta a nivel global, que rapiña y desangra la riqueza social, rebajando la vida humana al nadir.
Un mes después y en un clima de terror-histeria, en abril de 2010, en el contexto de medidas preventivas para desarticular la organización L.R., arrestan a lxs anarquistas Kostas Gournas, Nikos Maziotis y Pola Roupa, que asumen la responsabilidad política de su participación en la organización. Al mismo tiempo, se arresta también a los anarquistas Vaggelis Stathopoulos, Christoforos Kortesis y Sarantos Nikitopoulos, quienen rechazan categóricamente, desde el principio de su detención, su participación en la organización, declarando que su persecución está relacionada con su participación desde hace muchos años en proyectos subversivos, su integración política en el espacio anarquista/antiautoritario y sus relaciones de compañerismo.
Por participación en la L.R., se acusa también a Kostas Katsenos, contra quien había una orden de arresto pendiente desde el momento de las primeras detenciones. El sistema, quierendo dar un golpe definitivo a la organización L.R., para el que se la considera una amenaza, extiende su ataque a través de estos arrestos, para aplastar así una parte más amplia del movimiento subversivo.
En el contexto de esta extensión del ataque represivo, 6 meses después, las autoridades llaman a declarar a decenas de compas del espacio anarquista/antiautoritario y familiares de lxs arrestadxs.
El carácter vengativo de los mecanismos queda de nuevo demostrado, llegando al punto de acusar a Marie Beraha, esposa de Kostas Gournas. Su persecución es una clara acción vengativa en contra de Kostas Gournas, para quebrar su posición combativa.
Desde el 5 de octubre de 2011, se lleva a cabo el juicio de L.R. en los tribunales especiales de las cárceles de Koridallos, a puerta cerrada, con ausencia total de publicidad. A pesar de que los media han estado siempre dispuestos a apoyar el ataque represivo y la propaganda estatal, esta vez de manera provocativa y tras una orden política, silencian todo lo relativo al juicio del caso de L.R.
Por su parte, el régimen lleva a cabo un juicio contra sus oponentes políticos, en un intento de amordazar cualquier mensaje de Lucha y distorsionar su significado. Por otro lado, lxs compas que han asumido la responsabilidad política de su participación en L.R, defienden las acciones y el plano político de la organización, mientras que el conjunto de lxs acusadxs, a través de sus posicionamientos, transforman las audiencias en fuertes ataques contra el sistema político-económico de miseria y explotación, contra el carácter de sus leyes y los regímenes especiales que impone a todxs lxs que resisten combativamente.
Hay que decir que actualmente ningun(a) de lxs compas está encarceladx. Vaggelis Stathopoulos, Sarantos Nikitopoulos y Christoforos Kortesis fueron puestos en libertad después de un año de prisión preventiva tras una orden de la fiscalia, mientras que Kostas Katsenos que se presentó en el juicio, permaneció 6 meses en la cárcel. Lxs miembros de la organización Lucha Revolucionaria, Kostas Gournas, Nikos Maziotis y Pola Roupa fueron excarceladxs después de que terminara el limite máximo de prisión preventiva (18 meses). Nikos Maziotis y Pola Roupa no han vuelto a presentarse en el juicio y están prófugxs (¡!).
En el momento en que se escribe este llamamiento, el juicio está en la fase de declaraciones de lxs testigos de la defensa. Kostas Gournas, Nikos Maziotis y Pola Roupa, que asumieron la responsabilidad por su participación en L.R. ya declararon. Lxs compas desde Grecia y el extranjero demostraron, a través de sus declaraciones, la importancia de la organización L.R. a nivel político e histórico, defendiendo la lucha armada, la totalidad y el carácter amplio de los proyectos revolucionarios. Los próximos días declararán lxs testigos de defensa de Vaggelis Stathopoulos, Kostas Katsenos, Sarantos Nikitopoulos, Christoforos Kortesis y Marie Beraha, quienes rechazan su participación en la organización pero demuestran la importancia de la lucha y la necesidad de resistir.
Durante los días del llamamiento internacional, se calcula que los procedimientos del juicio estarán cerca del momento de las apologías de lxs acusadxs. Por eso, consideramos muy importante que lxs compas alrededor del mundo envíen, a su manera, mensajes de solidaridad y resistencia, para demostrar que lxs compas en juicio no están solxs, que la Lucha por el derrocamiento de este mundo es siempre actual.
El caso de Lucha Revolucionaria dentro de la situación social, económica y política en Grecia:
Para entender el caso en su totalidad, al igual que su importancia, debemos examinar el contexto historico, social y político específico en el que el Estado se blinda tras persecuciones, arrestos, encarcelamientos, leyes especiales y tribunales especiales.
El juicio del caso de L.R. se lleva a cabo en un momento en el que el régimen se encuentra en crisis estructural y se le han caído las máscaras democráticas. La ferocidad con la que el régimen contemporáneo se impone en nuestras vidas no se diferencia mucho a las dictaduras del pasado. La cruel explotación y el control ampliado de nuestras vidas se proyectan como la única manera para salir de la crisis, dejando obviamente intacto el sistema que la creó, la impuso y la extendió a todos los aspectos de la vida personal y social.
Actualmente, pues, el régimen demanda la exterminación política y la exclusión política de lxs que luchan en su contra, de lxs que resisten a sus planteamientos, de lxs que trabajan por su derrocamiento. En este momento, en la Grecia de la crisis y la deuda, la perspectiva revolucionaria de la subversión del régimen se demuestra objectivamente necesaria. Es el dinamismo y polimorfia de las luchas lo que el Estado intenta detener y amordazar. Es la noción de solidaridad que se ha puesto como blanco y se prueba.
Algunas palabras sobre la escena internacional:
Más alla de las características específicas que tiene Grecia en estos tiempos de crisis, sería un error si viéramos el caso de Lucha Revolucionaria como un caso aislado en la escena internacional. La crisis no viene de la nada, se encuentra en el corazón del sistema capitalista mundial, en la forma de gobierno y explotación económica que imponen los dominadores de este mundo.
Sabemos muy bien que este mundo nunca se le regaló a lxs que resisten de manera dinámica a sus planes. Sabemos que la lucha por la liberación humana y de la sociedad ha sido siempre un camino difícil. Sabemos que las relaciones entre lxs luchadorxs son riqueza y parte importante de la esencia de la Lucha y su realización. Que sepan todxs, pues, que lxs que luchan no están solxs.
Obligémosles a aprender que las leyes especiales, los tribunales especiales y los regímenes de detención no pueden frenar la esencia misma de la Lucha.
Contra las leyes especiales, los juzgados especiales y las condiciones de detención especiales.
Solidaridad con todxs lxs perseguidxs por el caso de L.R.
Solidaridad con todxs lxs que luchan y les persiguen por su actividad subversiva.

NI OLVIDO, NI PERDÓN.
HONOR ETERNO AL COMPA ANARQUISTA LAMBROS FOUNDAS,MIEMBRO DE LA ORGANIZACIÓN LUCHA REVOLUCIONARIA.

Para ponerse en contacto con la asamblea: RScase[arroba]espiv.net

Rusia: Ataque con artefacto explosivo cerca de la comisaría de policía de Ramenskoye



En la madrugada del 24 de octubre, se activó un artefacto explosivo artesanal con temporizador electrónico cerca de la comisaría de policía de la ciudad de Ramenskoye. No usamos explosivos de alto potencial, sino que aplicamos una carga de baja potencia porque  la comisaría se encuentra en un barrio residencial. Esta fue nuestra primera acción de este tipo y, por tanto, no todo fue según nuestros planes, pero prometemos que continuaremos lo que hemos comenzado, mejorando nuestros conocimientos técnicos y afilando nuestras habilidades.
Dedicamos esta acción a todxs las anarquistas presxs, perseguidxs o investigadxs. A todxs lxs que actúan fuera del concepto liberal de “legalidad u orden”, a todxs lxs que el corazón les late en armonía con el nuestro. No recurrimos a términos como “compas” y “cómplices” para referirnos a vosotrxs. Toda persona que elija conscientemente el camino de la rebelíon es hermanx nuestrx.
¡No retrocedemos, no nos rendimos! Nos vemos en las barricadas.
Núcleos Autónomos “Balas de plata contra los licántropos de uniforme”, CCF Rusia
PD. Desgraciadamente, tuvimos que cambiar de planes porque cuando estábamos escavando bajo la valla de hormigón, nos dimos cuenta de que al otro lado había un perro encadenado que empezó a lloriquear. No podíamos sacrificar su vida por un poco de publicidad en los medios. Por eso, se tuvo que cambiar del posición el artefacto explosivo artesanal.
fuente: fromrussiawithlove (a través de 325  -nota: no hay referencia alguna a la “CCF de Rusia” en la publicación original, sin embargo, el colectivo fromrussiawithlove confirma la firma)

miércoles, 7 de noviembre de 2012

SOLIDARIDAD REVOLUCIONARIA

El siguiente texto lo escribió el compañero anarquista Pierleone Porcu hace más de diez años. A pesar de eso la solidaridad revolucionaria sigue estando de actualidad en el debate libertario.

SOLIDARIDAD REVOLUCIONARIA


Hay muchas maneras de mostrar solidaridad a compañerxs criminalizadxs por el estado, cada una es una expresión directa de la manera en que interviene cada unx en el choque social en general.

Están aquellxs que ven solidaridad como suministro de un servicio social a estx o aquel/lla compañerx; y esa es la manera como llevan a cabo su actividad: buscando abogados, mandando dinero y ropa a la cárcel, visitando y así. Esta solidaridad puramente humanitaria también se traduce en la constitución de comités de defensa y campañas de familiares dirigidas a influir en la opinión pública.

Después están aquellxs que ven la solidaridad sólo en la clave política y juegan a apilar "distinciones" dirigidas a no comprometer la imagen de su propia actividad. Así que por razones de oportunismo defienden y muestran solidaridad a aquellxs que se declaran inocentes y no a aquellos que reclaman su responsabilidad por las acciones.

Otrxs, incluso, si ven que pueden ganar algo en términos de propaganda, inmediatamente sacan folletos y panfletos en solidaridad formal con el/la o lxs compañerxs detenidos, es decir, declaran su solidaridad en palabras, mientras en la práctica no hay rastro de ella.

Después está la solidaridad en un contexto ideológico. Este es el caso de los marxistas-leninistas en la versión del partido revolucionario de combate. Muestran solidaridad con aquellxs con posturas similares a las suyas y están al margen de aquellxs que no comparten o no se reconocen en su línea política o estratégica, frecuentemente usando la censura y el ostracismo contra aquellxs que consideran inconvenientes.

¿Qué creemos que debería significar solidaridad revolucionaria por tanto?

El primer aspecto es ver la solidaridad como una extensión de la práctica social insurreccional que unx está llevando en el seno del choque social, es decir, como una demostración directa de las acciones de ataque contra las estructuras de poder, grandes y pequeñas que están presentes en el territorio propio. Y esto es porque éstas deberían, para todos los efectos, ser consideradas responsables de todo lo que pasa en la realidad social, incluyendo por tanto la criminalización y arresto de compañerxs estén donde estén. Sería corto de miras reducir la cuestión de la represión contra compañerxs a algo estrictamente ligado al aparato legal y policial. La criminalización y arresto de compañerxs debería ser vista en el contexto de la lucha social en conjunto precisamente porque estos son siempre los medios apresurados que usa el estado para desanimar la radicalización en todas partes. No importa lo grande o insignificante que pueda ser, todo acto de represión pertenece a las relaciones de lucha social en curso contra las estructuras de dominio.

El segundo aspecto es que cada compañerx revolucionario debería ser defendido por principio, independientemente de las acusaciones que se le hagan por la legalidad estatal y el aparato policial, en primer lugar porque es una cuestión de arrancarles de sus garras, es decir, de la condición de "secuestradxs" a la que han sido sometidos. Más aún, es una cuestión de no perder la ocasión de intensificar el ataque contra la "ley" entendida como expresión reguladora de todas las relaciones de poder actual en la sociedad constituida.

El tercer aspecto concierne al rechazo a aceptar la lógica de defensa que es inherente a la ley constitucional, como por ejemplo el problema de la "inocencia" o "culpabilidad" de lxs compañerxs implicadxs, y esto es porque tenemos muchas buenas razones para defenderlos y nadie puede justificar el oportunismo político de no hacerlo. No podemos ni debemos considerarnos abogadxs, sino anarquistas revolucionarixs en guerra contra el orden social constituido en todos los frentes. Pretendemos destruir radicalmente éste de arriba abajo, no estamos interesados en juzgarle como él nos hace. Por esta razón consideramos que cualquier sentencia dictada por los buitres del estado contra lxs proletarixs en revuelta y más aún si son compañerxs es una sentencia contra nosotrxs mismxs y como tal debe ser vengada con todos los medios que consideremos oportunos, de acuerdo con nuestras disposiciones personales.

El cuarto y último aspecto concierne a nuestra actitud respecto a lxs compañerxs arrrestadxs, hacia quienes tenemos que actuar de la misma manera que aquellxs que no están el cárcel. Eso significa que a la solidaridad revolucionaria siempre y en cualquier caso unimos una crítica radical. Podemos y mostramos solidaridad con compañerxs presxs sin por ello apoyar sus ideas. Aquellxs que muestran solidaridad con compañerxs presxs no están necesariamente implicados en us opiniones y puntos de vista y lo mismo va por nosotrxs hasta el punto que les concierne. Nosotrxs apoyamos activamente a todxs lxs compñerxs presxs en todo y para todo, pero sólo hasta el punto en que lo hacemos por ellxs no contradice o entra en contrasta con nuestra forma de ser revolucionaria insurreccionalista. La nuestra es sólo una relación entre revolucionarixs en revuelta, no la de intercambio de posiciones. No sacrificamos ninguna de nuestras partes tal y como no esperamos que lo hagan otrxs.

Pensamos en la soidaridad como una vía de ser cómplices de tomar placer recíproco y no la consideramos un sacrificio por la "buena y sagrada causa" porque es nuestra propia causa, es decir, nosotrxs mismxs.

Partiendo de esta base, de importancia principal en el desarrollo de la propia acción insurreccionalista, la solidaridad revolucionaria toma sentido como tal, porque mostraríamos siempre apoyo material a cualquier amigo que acabase en prisión.

La solidaridad revolucionaria es una parte integral de nuestra forma de ser como anarquistas insurreccionalistas. Es en esta dimensión que debería demostrarse incesantemente, precisamente porque contribuye a ampliar lo que ahora mismo estamos haciendo.



Pierleone Porcu



Golpead Donde Más Pueda Dañar

Este texto es algo antiguo aunque no por eso deja de ser interesante para el debate...

Golpead Donde Más Pueda Dañar


Por Ted Kaczynski


La finalidad de este artículo

La finalidad de este artículo es mostrar y subrayar un sencillísimo principio que atañe a la lucha y al conflicto humano, un principio que los opositores al sistema tecnológico-industrial (tecno-industrial) parecen descuidar. El principio en cuestión es que en toda forma de lucha y conflicto, si se quiere vencer, es necesario golpear al adversario allí donde más le pueda dañar.

Es necesario precisar que cuando hablo de “golpear dónde más pueda dañar”, no me refiero necesariamente a los golpes físicos o a cualquier otra forma de violencia física. Por ejemplo, en los debates, “golpear donde más pueda dañar” significa llevar la discusión y la confrontación a aquellos argumentos en los cuales vuestros adversarios son más vulnera-bles. En las elecciones presidenciales, “golpear donde más pueda dañar” significa golpear al adversario en aquellos estados que detenta mayor número de votos electorales. Sin embargo, al discutir este principio utilizaré la analogía con el combate físico, puesto que ésta es clara e intensa.

Si un hombre os da un puñetazo, no os podeis defender eficazmente golpeando su puño, dado que no lograréis herirlo actuando de este modo. Para vencer el combate, debéis golpearlo donde más daño se le pueda hacer. Esto significa que es necesario esquivar el puño y golpear en las partes sensibles y vulnerables del cuerpo del adversario.

Supongamos que un buldózer de una empresa encargada de la tala de árboles y del transporte de los troncos está arrasando los bosques vecinos a vuestra casa y tenéis la intención de pararlo. La pala del buldózer es la que desgarra la tierra y abate los árboles, a pesar de ello sería una pérdida de tiempo emprenderla a mazazos contra la pala. Solamente después de haber golpeado repetidamente la pala con una maza durante un día ente-ro, se conseguiría dañarla lo suficiente como para inutilizarla. Pero, en comparación con el resto del buldózer, la pala es relativamente barata y fácil de sustituir. La pala es solamente el “puño” con el cual el buldózer golpea la tierra. Para derrotarlo es necesario evitar el “puño” y atacar las partes vitales del buldózer. El motor, por ejemplo, puede ser estropeado y destruido en poquísimo tiempo y de varias maneras casi sin esfuerzo, como bien saben muchos radicales.

En este punto debo aclarar que no es mi intención sugerir a nadie que destruya o dañe un buldózer (a menos que no sea de su propiedad). Ni nada en este artículo debe ser interpretado como un consejo para cualquier tipo de acciones ilegales. Yo soy un prisionero, y si animara a acciones ilegales en este artículo no lograría nunca el permiso para salir fuera de la prisión. Utilizo la analogía del buldózer solamente porque es clara y evidente y será valorada justamente por los radicales.

El objetivo es la tecnología

Es ampliamente reconocido que “la variable de base que determina el proceso histórico contemporáneo viene dada por el desarrollo tecnológico” (Celso Furtado). La tecnología es, sobre todo, la responsable de las con-diciones actuales del mundo y controlará y determinará su desarrollo futuro. Por consiguiente, el “buldózer” que debemos destruir es la propia tecnología en sí. Muchos radicales son conscientes de ello, y por tanto comprenden que su cometido es el de eliminar integramente el sistema tecno-industrial. Pero desafortunadamente prestan poca atención a la exigencia de golpear el sistema donde más pueda dañarle.

Destrozar un McDonald’s o un Starbuck’s es inútil. No es que me im-porte en absoluto McDonald’s o Starbuck’s. No me preocupa nada si al-guien lo destroza o no. Sin embargo no la considero una acción revolucionaria. Aunque todas las cadenas de fast food mundiales fueran destruidas, esto causaría solamente un daño mínimo al sistema tecno-industrial, dado que podría facilmente sobrevivir sin las cadenas de fast food. Cuando atacáis un McDonald’s o un Starbuck’s no estáis golpeando donde más daño se puede hacer.

Hace algunos meses he recibido una carta de un joven danés que estaba convencido de que el sistema tecno-industrial debía ser eliminado porque -palabras suyas- “¿qué podría ocurrir si se continúa avanzando como hasta ahora?”. Aparentemente,sin embargo, su forma de actividad “revolucionar-ía” consistía en hacer incursiones en los criaderos de animales de la industria peletera. Estas acciones, en la óptica de un debilitamiento del sistema tecno-industrial, son completamente inútiles. Aunque las acciones de liberación de los animales consiguiesen la eliminación definitiva de la industria peletera, esto no acarrearía ningún daño al sistema, dado que este último continuaría desarrollándose muy bien incluso sin las pieles.

Estoy de acuerdo en que tener animales salvajes enjaulados es intolerable, y que poner fin a tales prácticas es una noble causa. Pero existen otras nobles causas, como la prevención de los accidentes de tráfico, dar refugio a los sin techo, el reciclaje de los desechos, o ayudar a los ancianos a cruzar la calle. No obstante es bastante ridículo tenerlas por acciones revolucionarias, o pensar que pueden contribuir a debilitar el sistema.

La industria maderera es un problema secundario.

Por poner otro ejemplo, hoy día nadie todavía puede creer racionalmente que una auténtica y verdadera región salvaje puede sobrevivir mucho tiempo si continúa existiendo el sistema tecno-industrial. Muchos ecologistas radicales están convencidos de ello y esperan un colapso del sistema. No obstante, todo lo que hacen en la práctica es atacar la industria maderera.

Obviamente, no he de hacer ninguna objeción a sus ataques a tal indus-tria. De hecho, esta es una cuestión que me toca el corazón y me alegra cada vez que los radicales obtienen un éxito en el enfrentamiento con lo que repecta a la industria maderera. Además, por razones que no necesito explicar aquí, creo que la oposición a la industria de la madera debe ser un componente de los esfuerzos para derrocar el sistema.

Pero, por sí mismo, atacando a la industria de la madera no es un modo eficaz de luchar contra el sistema, ya que incluso en el improbable caso de que los radicales lograran detener todos las talas de todo el mundo, no destruiría el sistema. Ni siquiera salvaría de manera definitiva las re-giones salvajes. Tarde o temprano el clima político cambiaría y la tala se reanudaria. Incluso si no se reanudase, serían empleados otros métodos para destruir estas tierras salvajes, o -si no para dertruirlas- por lo menos para subyugarlas y domesticarlas. La explotación minera y las excavaciones para la ex-tracción de minerales, la lluvia ácida, el cambio climático y la extinción de especies destruyen las regiones salvajes; son subyugadas y domesticadas mediante los parques “naturales” o de re-creo,los estudios científicos y la gestión de los recursos, incluyendo entre otras cosas, el estudio a través del rastreo electrónico de los animales, la re-población de los cursos de agua con peces de cría y la siembra de árboles genéticamente modificados.

La tierra salvaje se pueden salvaguardar permanentemente sólo mediante la eliminación del sistema tecno-industrial, y éste no se puede eliminar atacando a la industria maderera. El sistema fácilmente podría sobrevivir la muerte de la industria de la madera, porque los productos de la madera, aunque muy útil para el sistema, si es necesario pueden ser reemplazados con otros materiales.

En consecuencia, cuando se ataca la industria maderera, no se está gol-peando al sistema donde más le duele. La industria maderera es solamente el “puño” (o uno de los puños) con el cual el sistema destruye las regiones salvajes, y, al igual que en una pelea a puñetazos, no se puede vencer golpeando el puño. Necesitamos esquivarlo y golpear los órganos más sensibles y vitales del sistema. Con medios legales, naturalmente, como las protestas pacíficas.

Por qué el sistema es fuerte

El sistema tecno-industrial es excepcionalmente fuerte gracias a su denominada estructura democrática y a su consiguiente flexibilidad. Dado que los sistemas dictatoriales tienden a ser rígidos, las tensiones sociales y la resistencia pueden crecer y aumentar en su interior hasta el punto de dañarlos y debilitarlos, y por consiguiente conducir a una revolución. Pero en un sistema “democrático”, cuando la tension social y la resistencia aumentan peligrosamente, el sistema retrocede y adopta los compromisos necesarios como para reconducir las tensiones hasta un nivel inocuo.

En el transcurso de los años 60, y por primera vez, la gente tomó con-ciencia de que la contaminación ambiental era un problema serio, sobre to-do porque la contaminación en el ambiente desde el punto de vista visual y olfativo, en las ciudades más grandes empezaba a ser físicamente fastidio-so para las personas. La protesta llegó a tal extremo que fue constituida una Agencia para la Protección Ambiental y fueron tomadas otras medidas para aliviar el problema. Naturalmente, todxs nosotrxs sabemos bien que los problemas de la contaminación están bien lejos de resolverse. Sin em-bargo, se ha hecho lo mínimo para que se redujeran y se aplacaran las la-mentaciones y las protestas públicas, y la presión ejercida sobre el sis-tema disminuyó y se redujo por un número determinado de años.

Por lo tanto, atacar al sistema es como golpear un pedazo de goma. Un mazazo puede hacer añicos el acero, dado que es rígido y quebradizo. Pero se puede golpear con un martillo un trozo de goma sin producirle ningún daño, dado que es flexible. Esto hace inicialmente disminuir la protesta, hasta hacerle perder su fuerza y su ímpetu. Por consiguiente el sistema rebota.

Así, con el fin de golpear al sistema donde más le duela, es necesario seleccionar las cuestiones sobre los que el sistema no retrocederá, y so-bre las cuales combatirá a ultranza. Para nosotrxs, lo realmente necesario no es un compromiso con el sistema, sino una lucha a vida o muerte.

Es inútil atacar al sistema remitiéndose a sus propios valores

Es absolutamente esencial atacar al sistema sin remitir sus propios va-lores tecnológicos, sino remitiéndose a los valores contrarios a los del sistema. Por tanto, cuando uno ataca al sistema usando sus valores, no lo golpeará donde más le pueda dañar, y permitirá al sistema desinflar la protesta mediante algunas concesiones y adaptaciones.

Por ejemplo, si se ataca la industria maderera principalmente en base al hecho de que los bosques son necesarios e indispensables para salva-guardar los recursos hídricos y las oportunidades recreativas, entonces el sistema puede ceder terreno para calmar la protesta sin comprometer sus propios valores: los recursos hídricos y el ocio son plenamente conformes a los valores del sistema, y si el sistema retrocede si limita a la tala de árboles en nombre de los recursos hídricos y del ocio, entonces sola-mente hace un retroceso táctico y no sufre una derrota estratégica para su escala de valores.

Si se hace presión en cuestiones de victimización y discriminación (tales como el racismo, el sexismo, la homofobia o la pobreza) no se están cambiando los valores del sistema y no se está ni siquiera forzando al sistema a retroceder o a iniciar compromisos. Lo que se está haciendo es ayudar de manera directa al sistema. Todos los más sabios y ponderados sostenedores del sistema reconocen que el racismo, el sexismo, la homofobia y la pobreza son dañinos para el sistema, y es por esto que el mismo sistema se empeña en combatir estas y otras formas similares de victimización y discriminación.

Los trabajadores explotados, con sus bajos salarios y sus pésimas condiciones de trabajo, rentan un buen beneficio a ciertas corporaciones, pero los sabios y ponderados sostenedores del sistema saben muy bien que el sistema funciona mejor cuando los trabajadores son tratados decentemente. Poniendo la atención sobre cuestiones de la explotación de los trabajado-res, se ayuda al sistema, no se le debilita.

Muchos radicales caen en la tentación de focalizarse sobre los problemas no esenciales como el racismo, el sexismo y la explotación de los trabajadores por que son cuestiones fáciles. Escogen un problema sobre el cual el sistema puede permitirse ofrecer un compromiso y sobre el cual pueden obtener el apoyo de personas como Ralph Nader, Winona La Duke, los sindicatos, y de todos los otros reformistas izquierdosos. Seguramente el sistema, presionado, retrocederá un poco, los activistas lo valorarán como un claro resultado a sus esfuerzos, y tendrán la gratificante ilusión de haber logrado algo. Pero en realidad no han hecho nada encaminado a la eliminación del sistema tecno-industrial.

La cuestión de la globalización no es completamente irrelevante para la tecnología. El conjunto de medios económicos y políticos definido como “globalización” promueve el crecimiento económico y, en consecuencia, el progreso tecnológico. Sin embargo, la globalización es una cuestión de importancia marginal y no es un buen objetivo para los revolucionarios. El sistema puede permitirse ceder terreno sobre la cuestión de la globalización. Sin renunciar del todo a la globalización, el sistema puede dar los pasos para mitigar las consecuencias ambientales y económicas negativas, para así desactivar la protesta. En caso de apuro, el sistema puede permitirse el abandonar completamente la globalización. El crecimiento económico y el progreso tecnológico continuarían todavía, solamente a un ritmo ligeramente menor. Cuando se combate la globalización no se están atacando los valores fundamentales del sistema. La oposición a la globalización está motivada en relación a la salvaguarda de los salarios “decentes” para los trabajadores y por la protección del medio ambiente, cuestiones que están, ambas, en total conformidad con los valores del sistema. (El sistema, por la propia supervivencia, no puede permitirse que la degradación medioambiental vaya demasiado lejos). Consecuentemente, combatiendo la globalización no se golpea al sistema donde realmente más le puede dañar. Tales esfuerzos pueden promover las reformas, pero son inútiles para el fin de destruir el sistema tecno-industrial.

Los radicales deben atacar al sistema en sus partes esenciales.

Para operar efectivamente en pro de la eliminación del sistema tecno-industrial, los revolucionarios deben atacar al sistema en aquellos puntos donde no se puede darse el lujo de ceder terreno.Deben atacar los órganos vitales del sistema. Por supuesto, cuando uso la palabra “atacar” no me refiero a los ataques físicos sino solamente a las formas legales de protesta y resistencia.




La versión publicada en el libro “THE ROAD TO REVOLUTION” de este texto (“HIT WHERE IT HURTS”) acaba aquí. Nosotrxs decidimos incluir el resto del texto original que en su día (hace unos años ya) tradujimos de la revista Terra Selvaggia. A partir de ahora la traducción está hecha a partir una traducción previa al italiano y no del inglés original, con lo que pido disculpas de antemano si hay alguna omisión o error en la traducción. (ndt)


Algunos ejemplos de órganos vitales del sistema son:

- La industria de la energía eléctrica. El sistema es totalmente dependiente de su propia red de energía eléctrica.

- La industria de las comunicaciones. Sin comunicaciones rápidas, tales como el teléfono, la radio, la televisión, el e-mail, etc., el sistema no podría sobrevivir.

- La industria informática. Sabemos bien que sin la informática el sistema se colapsaría rápidamente.

- La industria de la propaganda. Ésta incluye la industria del entretenimiento y del espectáculo, el sistema educativo, el periodismo, la publicidad, las relaciones públicas, y la mayor parte de la política y de la industria de la salud mental. El sistema no puede funcionar si la gente no es suficientemente dócil y alienada y no posee las actitudes que el sistema tiene necesidad que posean. La función de la industria de la propaganda es la de enseñar a la gente cómo comportarse y cómo pensar.

- La industria biotecnológica. El sistema no es todavía (hasta dónde sé) físicamente dependiente de la biotecnología avanzada. No obstante, el sistema no puede permitirse abandonar la cuestión biotecnológica, que le es de vital importancia, como trataré de mostrar en breve.

Insisto, cuando se atacan estos órganos vitales del sistema, es esencial no hacerlo desde los valores propios del sistema, sino en relación a valores que sean opuestos y contrarios a este. Por ejemplo, si se ataca a la industria de la energía eléctrica en base al hecho que contamina el medio ambiente, el sistema puede desactivar la protesta desarrollando medios e instrumentos para generar y producir electricidad más limpios y seguros. Cómo mucho, el sistema podría incluso pasar por completo a la energía solar y eólica. Esto favorecería mucho a la reducción de los daños medio ambientales, pero no acabaría con el sistema tecno-industrial. Tampoco representaría una derrota para los valores fundamentales del sistema. Para hacer algo contra el sistema es necesario atacar toda la producción de energía eléctrica como una cuestión de principio, basándose en el hecho de que la dependencia de la electricidad hace a la gente dependiente del sistema. Éste es un terreno absolutamente incompatible con los valores del sistema.

Toda la biotecnología debe ser atacada por cuestión de principios

Así pues, en vez de responder a una u otra consecuencia negativa de la biotecnología, se debe atacar toda la moderna biotecnología en el terreno y en el principio de que a) es un insulto a todo ser viviente; b) coloca un poder demasiado grande en manos del sistema; c) transformará radicalmente los valores humanos fundamentales que han existido durante miles de años; y otros argumentos similares que son contrarios y opuestos a los valores del sistema.

En respuesta a este género de ataque, el sistema deberá oponerse y combatir. No podrá nunca permitirse atenuar el ataque perdiendo demasiado terreno, porque la biotecnología es demasiado central y fundamental para el proyecto global del progreso tecnológico, y porque un retroceso del sistema no significaría solamente una retirada táctica, sino que encajaría una gran derrota estratégica respecto a su propio código de valores. Estos valores serían minados y se abriría la puerta para posteriores ataques políticos que demolerían los fundamentos del sistema.

Si bien, es verdad que la Cámara de los Diputados de los Estados Unidos ha votado recientemente una ley que prohíbe la clonación de los seres humanos, hay al menos algún miembro del congreso que incluso la ha provisto buenos motivos para aplicarla. Tales motivos eran conceptos en términos religiosos, pero más allá de lo que se pueda pensar en lo que respecta a los argumentos religiosos en cuestión, estos motivos no eran –y no son- tecnológicamente aceptables. Y esto es lo que cuenta.

Por consiguiente, el voto de los miembros del Congreso respecto a la clonación humana ha sido una auténtica derrota para el sistema. Pero ha sido solamente una derrota bastante pequeña, puesto que el decreto afecta a un campo muy limitado –que toca solamente una minúscula parte de la bio-tecnología- y porque la clonación de los seres humanos no será de todos modos, para un futuro próximo, de ninguna utilidad al sistema.

La biotecnología puede ser el mejor blanco para un ataque político.

Probablemente el blanco más prometedor para un ataque político está representado por la industria biotecnológica. Si bien las revoluciones son generalmente llevadas a cabo por minorías, es bastante útil que haya un cierto grado de apoyo, de simpatía, o el máximo consenso de parte de la mayoría de la población. Obtener ese tipo de apoyo o de consenso es uno de los objetivos de la acción política. Si el ataque político se concentra por ejemplo, en la industria de la energía eléctrica, será extremamente difícil conseguir y tener un cierto apoyo más allá de una minoría radical, dado que la mayor parte de la gente es reticente a cambiar su propia forma de vida, sobre todo cuando semejante cambio comporta molestia e incomodidad. Por esta razón, pocos serán aquellos que estarán firmemente decididos a abandonar la electricidad.

Pero las personas, actualmente, no se sienten todavía dependientes de la biotecnología avanzada como en cambio lo son frente a la electricidad. La eliminación de la biotecnología no cambiaría de manera radical sus vidas. Por contra, sería posible mostrar a la gente que el continuo desarrollo de la biotecnología transformaría su modo de vivir y aniquilaría los valores humanos tradicionales. Así que, en el combatir la biotecnología, los radicales podrían movilizar a su favor la natural resistencia humana al cambio.

Además, la biotecnología es una cuestión sobre la que el sistema no se puede permitir perder. Es una cuestión sobre la que el sistema deberá batirse hasta la muerte, y es exactamente eso lo que nos interesa. Sin embargo –está bien repetirlo- es esencial atacar la biotecnología no respecto a los valores propios del sistema, sino respecto a los valores que sean opuestos y contrarios a los suyos. Por ejemplo, si se ataca la biotecnología principalmente sobre la base que daña al medio ambiente, o que los alimentos genéticamente modificados son nocivos para la salud, el sistema entonces puede y podrá atenuar el ataque cediendo terreno o tomando compromisos, introduciendo, por ejemplo, mayores controles sobre la investigación genética y normas y tests más rigurosos sobre los cultivos genéticamente modificados. Entonces el ansia de la gente disminuirá y con ella la protesta.

Sin embargo, la acción de la Cámara de los Diputados indica que esto puede ser un punto en que el sistema es vulnerable, y que un ataque más amplio a toda la biotecnología podría infligir graves daños al sistema y a sus valores.

Los radicales no están todavía atacando la biotecnología de manera eficaz

Algunos radicales atacan la biotecnología, sea política como físicamente, pero –hasta donde sé- explican su oposición a la biotecnología en términos de los valores propios del sistema. De hecho, sus principales protestas y quejas se refieren al riesgo de la degradación medioambiental y de los daños a la salud. Además, no golpean a la industria biotecnológica donde más le puede doler.

Para usar nuevamente una analogía con el combate físico, supongamos que debamos defendernos de un calamar gigante. No se le puede abatir eficazmente golpeándo y cortándole las extremidades de los tentáculos. Es necesario golpearle en la cabeza. De lo que he leído respecto a sus acciones, los radicales que se baten contra la biotecnología no están haciendo más que golpear y cortar las extremidades de los tentáculos del calamar. Intentan persuadir a los agricultores comunes, individualmente, de no cultivar y utilizar semillas genéticamente modificadas. Pero hay muchos millares de factorías en América, por lo que convencer a los agricultores uno a uno es un modo extremadamente ineficaz de combatir la ingeniería genética. Sería mucho más útil persuadir a los investigadores científicos comprome-tidos con la biotecnología, o a los altos cargos ejecutivos de compañías tales como Monsanto, a abandonar la industria biotecnológica. Los buenos investigadores científicos son personas que tienen un intelecto especial y una basta preparación, por lo que son difíciles de sustituir. Lo mismo para los más importantes mánagers y altos cargos de las grandes compañías. Convencer solo un pequeño número de estas personas a abandonar la biotecnología provocaría un daño mayor a esta industria que lo que pueda hacer el persuadir a un millar de agricultores para que no cultiven con semillas genéticamente modificadas.

Golpead donde más pueda dañar

Es una cuestión abierta si efectivamente la biotecnología es verdaderamente la cuestión y el mejor punto donde atacar políticamente al sistema. Pero es, sin lugar a dudas, cierto que los radicales malgastan hoy en día muchas de sus energías en cuestiones que tienen poca o nula relevancia para la supervivencia del sistema tecnológico. Y también cuando se encaminan sobre cuestiones acertadas, no golpean donde más puede dañar. Por lo tanto, en lugar de correr detrás de las distintas cumbres del comercio mun-dial para desahogar su rabia contra la globalización, los radicales harían bien en gastar un poco más de tiempo en pensar y analizar cómo golpear al sistema donde realmente más le pueda dañar. Con medios legales, obviamente…

sábado, 27 de octubre de 2012

Carta de los compañeros prófugos Dimitris Politis y Giannis Mihailidis, frente al nuevo juicio contra la CCF, Grecia


Carta de los compañeros prófugos Dimitris Politis y Giannis Mihailidis, frente al nuevo juicio contra la CCF, Grecia



Hablemos con motivo del juicio contra la organización revolucionaria Conspiración de Células del Fuego, ya que resulta que estamos en busca y captura por este caso.
No nos estamos dirigiendo a lxs judiciales representantes del Poder. No tiene ningún sentido dirigirnos a nuestrxs enemigxs. Nos dirigimos a nuestrxs compañerxs, tanto en estrecho/afín como amplio sentido de esta palabra. Tratamos de reunirnos con toda chispa rebelde que está en las almas de la gente que siente, -así como lo sentimos nosotros-, ahogada en los convenios que el sistema nos impone.
Para comenzar, tenemos que aclarar que no somos miembros de la Conspiración de Células del Fuego y eso no para rehusar a cualquiera de nuestras “responsabilidades legales”, sino para evitar que nuestro discurso político sea identificado con aquel de la organización, puesto que sí tenemos nuestros desacuerdos. Por supuesto seguimos siendo no arrepentidos de nuestra elección de realmente apoyar a lxs compañerxs de la CCF y estar apoyados por ellxs, como también de nuestra opción de sumarse activamente a la lucha anarquista. En cada caso somos enemigos de su justicia y resulta lógico que se nos trate como tales.
Como anarquistas, somos hostiles frente al sistema jurídico y frente al Estado en su totalidad. Entonces, toda persecución penal lanzada por el Estado en contra nuestro es también un titulo de honor. Por supuesto que estábamos clandestinos antes que el Estado nos declarase como tales, ya que desde hace tiempo habíamos puesto en duda y rechazado la vigencia de sus leyes, infringiéndolas tanto abiertamente como a escondidas. Al dilema “¿legalidad o clandestinidad?” elegimos no responder. De todos modos la acción revolucionaria no se delimita a lo que está autorizado por la ley. Si la ley logra asimilarla, esta pierde su esencia.
El hecho que unx se niege a entregarse naturalmente no es sólo una opción parcial de rechazo y desdeño hacia el sistema judicial y sus marionetas. Es la postura vital frente a las decenas de pequeños y grandes “golpes de Estado” que este último ejerce sobre nuestras vidas. Desde el chantaje de trabajo asalariado y ser atrapadxs, de manera física y psíquica, en los tentáculos de la dictadura económica, a la violenta represión por las armas y porras policiales y a la proyección virtual de nosotrxs mismxs como una pálida imitación de papeles sociales, identidades y prototipos vistos en las pantallas del mundo tecnológico. La dictadura económica basada en el tráfico de armas y de drogas, se alimenta de la sangre de las matanzas de seres humanos causadas y organizadas por el mundo industrial que gozando la exención saquea la tierra, tortura a todo ser vivo que le resulta útil y mata a todo lo que no logra de adaptarse a su desarrollo voraz.
La vida y la existencia de una persona libre, de unx anarquista, no puede ser determinada por los libros jurídicos, banquillos de los juzgados o sus eminencias autoritarias. Este es el idioma de la derrota, de la reconciliación y de la capitulación absoluta. Es como depositar tu propia existencia en la máquina de picar carne y esperar a que llegue la sentencia. Terrorista culpable o ciudadano inocente. Un semejante punto de vista que acepta por adelantado las identidades que nos impone el Poder para dividirnos y fragmentarnos, así como lo hace con todxs sus enemigxs en este mundo capitalista. Inocente o culpable, legal o clandestino, pacífico o violento… Es por eso que el mecanismo represivo nos juzga sobre todo por la postura que tengamos y no a base de pruebas que llevaron a nuestro encarcelamiento y condena. El único dilema que reconocimos es claro: con lxs rebeldes en todas partes, con lxs enemigxs de lo existente o con lxs que crearon y apoyan a lo existente…
De este modo ya de antemano habíamos decidido que si los mecanismos represivos nos ponían en su punto de mira, íbamos a defender nuestra libertad como nuestra causa personal. Porque cuando la libertad es regateada en una sala judicial a cambio de renegar un poco o doblar la moral de unx, ya no se trata de libertad. Es sumisión. Si no hubiéramos conseguido seguir en libertad (asediados), seguramente ahora mismo desdeñaríamos a lxs jueces y profanaríamos sus cubiertos de rituales de sangre, estando junto con nuestrxs compañerxs que ya les están escupiendo en las caras, sea con su ausencia o sea luchando para mostrar las contradicciones del sistema judicial.
Por lo tanto declaramos que la razon de nuestra huida de la justicia es puramente nuestra dignidad individual.
La otra razón es seguir la lucha anarquista con todos los medios y en todas sus formas.
Porque si hubiéramos abandonado la lucha en esta difícil situación sería como si nunca hubiésemos luchado.
En cada uno de los juicios nuestra única línea de defensa será la defensa de la acción anarquista. Y en el caso en cuestión, la defensa de la violencia revolucionaria en general y de su forma guerrillera en particular, la cual es atacada por esos juicios antiterroristas.
La lucha se lleva a cabo en primer lugar y sobre todo en el nivel de la conciencia y luego en un nivel “militar”. Esto no significa que vamos a renunciar a la acción violenta, ya que el hecho de aguantar pasivamente a nuestros tiranos seguramente no promulga a la concienciación. En vez de eso significa la promulgación de la acción con todos los medios y en todas sus formas.
En el mundo de la violencia universal en que vivimos, cualquier postura vital que en su conjunto es no violenta obviamente resulta imposible. El capitalismo es la guerra de todxs contra todxs, es la aplicación del lema “tu muerte es mi vida”. De la competencia de esclavitud asalariada a las guerras entre Estados. Entonces también tu pasiva aceptación implica el apoyo a un sistema totalmente brutal, ya que este último te permite sobrevivir sólo si trabajas y consumes dentro de sus marcos. Por lo tanto, la cuestión es volvernos en contra de la máquina. De ejercer violencia, pero no indiscriminadamente y patéticamente contra todxs y contra nosotrxs mismxs, sino contra lxs administradorxs y defensorxs de ese sistema, contra todxs lxs poderosxs, grandes y pequeñxs, empezando por grandes capitalistas que se aprovechan de la explotación, por lxs gestorxs estatales de política y hasta “el último engranaje de la máquina”, pues los maderos, esxs mercenarixs armadxs del Estado.
Tomando en cuenta la débil condición en que nos encontramos frente al Estado, los golpes más severos en el nivel de violencia son más fáciles de lograr utilizando el modo guerrillero. En el etapa en que estamos, las estructuras guerrilleras son invitadas a contribuir tanto a la difusión de nuestras ideas tras realización de sucesos impresionantes como también, frente a la represión, sembrar el temor en el bando enemigo. Por ejemplo todo el terreno conquistado durante una manifestación es naturalmente más fértil, puesto que hace la violenta y revolucionaria práctica inmediatamente apropiable para mucha gente, pero por ahora, dada exactamente esa debilitad que habíamos mencionado, la acción callejera tiene opción de respetar ciertos compromisos o ser reprimida, por esto también los medios de violencia elegidos por lxs manifestantes suelen ser correspondientes a lxs de la represión. Cuanto más crece nuestro número y cuanto más nos organicemos tanto más fuertes nos volvemos en el nivel de calle. Y en este punto tenemos que recalcar que las estructuras guerrilleras pueden servir también como el boceto de la organización militar para las futuras batallas en todos los frentes. Es decir, en la parte organizativa pueden contribuir como un ejemplo y una propuesta.
En nuestra opinión la acción guerrillera en su totalidad en ningún caso entra en conflicto con nuestra presencia en la calle o con nuestra participación en los procesos abiertos. Al contrario: puede y debe que servir de manera suplementaria (como algo antagónico puede ser vista sólo por parte de unas opciones equivocadas que surgen de la falta de respeto de unx hacia la lucha del otrx). Esta es la impresión que el Estado intenta inspirar para dividirnos. Su método es generalizar la represión después de cada uno de los ataques fuertes. Esto es lo que engendra esa reacción psicológica en la gente que viven la represión interiorizándola.
Porque conscientemente somos capaces de ver que a largo plazo toda acción violenta funciona para nosotrxs como una victoria, ya que provoca un espanto en el enemigo. Y viceversa: mientras que disminuya la acción, la represión va aumentando hasta que ya no tiene sentido porque todo quedo necrotizado (por ejemplo en los países europeos donde ya no hay acciones revolucionarias y violentas, después de algunas marchas, digamos rudimentarias, los maderos suelen detener a todxs sin que alguien se oponga, algo que en Grecia por el legado de los permanentes disturbios es impensable). Desde el momento en que optas por resistir al Estado, la represión es un hecho dado y naturalmente la solución no está en parar de actuar sino en multiplicar tu lucha para superar a esta represión.
El argumento espera a que “las condiciones objetivas sean maduras”, lo que espera en realidad es la situación en que el Estado ya ha sido vencido. Ni la acción violenta revolucionaria ni la guerrilla urbana son la causa de las calumnias, pero al contrario la inactividad es la razón de que nuestras ideas sean hacinadas en el abismo de sobre-información e insipidez ofrecidas por la propaganda capitalista con sus productos publicitarios. Si no seguimos creando brechas y siendo agresivxs, la democracia burguesa nos va a asimilar y luego vender como un producto más en estanterías de las librerías, en las conferencias universitarias para consumidorxs intelectuales o hasta en las camisetas y chapas de lxs punkis comerciales.
Cualquier “camino diferente” pasa por la renuncia y termina en una derrota total. Porque mientras estás luchando, en las batallas en que participas sí ocurren muchas “derrotas”, pero en cuanto sigas de pie y dignx aquellas están gestando la continuación y el fortalecimiento de la lucha. Mientras que vivamos y respiramos en este mundo, tenemos también la capacidad de contribuir a plasmar las condiciones que hay. Se trata de una guerra de desgaste, una llama que un puñado de personas puede mantener encendida esperando para reavivación del fuego, así como cuando lo de tirar piedras a las fuerzas represivas era la actividad de unxs pocxs compañerxs hasta que por fin se ha difundido, gozando hoy en día una participación masiva. Si no fuera por este legado, “la calle” sería sin duda muy diferente. Pues, la única lucha derrotada es aquella que nunca hicimos.
La apuesta es radicalizar la lucha, tanto en el nivel de ideas como en nivel de la acción. La revolución es una continua lucha en el interior y fuera de nosotrxs mismxs, un permanente esfuerzo de evolucionarse a sí mismx. Ninguna idea estática tiene lugar en una mente revolucionaria. Todo valor y toda idea se ponen en duda para dar a luz a los nuevos valores y las nuevas ideas, las cuales a su vez también serán cuestionadas. Todo proceso mental perdería su sentido si no estuviera reflejado en nuestra relación con el mundo verdadero. Si no lleva a la agudización del conflicto con la estructura autoritaria. Esto que nos hace anarquistas es nuestra firme posición de enemistad frente al Poder. Una posición que encuentra su razón de ser tras cuestionar las cosas, ya que cuanto más nos esforzamos para cuestionar a esta idea tanto más fuerte se hace ella. Cuanto más intentamos crear comunidades solidarias y cuanto más en fondo vemos la peste autoritario, tanto más directamente le miremos a los ojos y tanto más nos definamos a nosotrxs mismxs y nuestras relaciones. Porque la anarquía no pertenece a algún imaginario “más allá”, está aquí en la lucha por conquistar el presente. El ensueño sobre su expansión universal alimenta a nuestras esperanzas, pero no tenemos ilusiones. En la historia de los seres humanos no hay nada cierto.
Esto es nuestro posicionamiento respecto al juicio. Cuando el procedimiento judicial se aplica a lxs enemigxs declaradxs del Estado, toma otro carácter. Se vuelve un campo de batalla en que el Estado trata de mantener la imagen de su omnipotencia frente a lxs rebeldes que continuamente muestran las contradicciones de ese miserable procedimiento. El ritual de la obediencia está profanado. Por esto el Estado moderno y democrático se asegura de que estos juicios fueran realizados bajo un régimen especial.
La solidaridad tiene que lucir para llegar a la importancia que le corresponde a este juicio y para derrumbar, aunque sea temporalmente, los muros que nos separan de nuestrxs hermanxs encarceladxs que llevan cabo su propia lucha dentro de esos cementerios de almas en los cuales les enterró la democracia.
Por esto motivo y dado el vacío de acción creado por la detención de la Conspiración, se requiere montar unas nuevas organizaciones. Hoy en día es aún más necesario organizarnos y actuar en todos los niveles. Hoy en día, cuando su mundo está en crisis y cuando las jaulas individuales de comodidad se están desmoronando junto a los subsidios sociales del Estado, se presenta una oportunidad de expandirnos en vez de encogernos por el miedo a la represión. La represión se produce como consecuencia del acorazamiento del Estado y nosotrxs debemos lanzar el contraataque en todos los niveles.
Que esos dos puestos vacíos nuestros en el banquillo de lxs acusadxs, junto a lxs prisionerxs que siguen no arrepentidxs, les recuerden a nuestrxs perseguidorxs que la represión no ha ganado, que la lucha sigue y que por cada unx que resulte capturadx otrx agarrará la pistola para seguir y esta pistola siempre les va a apuntar a ellxs. Mientras que traten de ensombrecer el sol de la anarquía, acechará el peligro que les caiga una fuerte lluvia de balas.
NO RETROCEDEMOS - NO NOS ENTREGAMOS
Nos solidarizamos con nuestrxs compañerxs de la Conspiración de Células del Fuego, con nuestro compañero Theofilos Mavropoulos, con lxs anarquistas revolucionarixs acusadxs por el mismo caso y con todxs lxs no arrepentidxs prisionerxs de guerra revolucionaria.
ATAQUE EN TODAS SUS FORMAS CONTRA EL DOMINIO DEL ESTADO Y DEL CAPITAL
Saludos compañeristas a todxs que luchan contra el sistema del Poder.
NI UN MILÍMETRO ATRÁS
7,62 MILÍMETROS EN LAS CABEZAS DE LXS ENEMIGXS DE LA LIBERTAD
VIVA LA CONSPIRACIÓN DE CÉLULAS DEL FUEGO
10, 100, 1000 ORGANIZACIONES REVOLUCIONARIAS
VIVA LA ANARQUÍA
Dimitris Politis
Giannis Mihailidis
Postdata. Declaramos que no deseamos ser representados por abogadxs, ya que queremos que nuestra no participación en este juicio quede totalmente clara. No necesitamos ser representados, todo lo que tenemos que decir lo daremos a conocer sacando cartas.

México: Carta del compa Mario López del 22 de septiembre


México: Carta del compa Mario López del 22 de septiembre

México DF., 22 de septiembre de 2012
Compañer@s, por fin he tenido noticias del mundo exterior y me pongo colérico al saber que much@s compañer@s aun continúan siendo alcanzados por los embates represivos de la dominación internacional. Es evidente que el enemigo nos quiere ver por los suelos pues estos golpes, de una u otra forma, están destinados al desgaste tanto moral como físico de la diversidad de individualidades, grupos, proyectos, ocupaciones y núcleos de acción anarquista que de alguna manera conforman esto que a grandes rasgos podríamos identificar como movimiento.
Recientemente, me he enterado de la detención del compañero Massimo Passamani en Italia, pero, por desgracia, no tengo mucha información al respecto. También he sabido del arresto domiciliario de otra compañera italiana, Daniela Battisti. De igual modo, les envió toda mi solidaridad: Ai Ferri Corti Con La Vita! Sin embargo, pese a todas las hostilidades contra nuestr@s herman@s en el mundo, hay algo que me ha alegrado muchísimo: la carta pública de nuestro querido compañero Braulio Duran. Ha sido muy grato leerle y saber que aun en las condiciones de no vida en las que se encuentra se mantiene íntegro y reivindica a viva voz sus convicciones como vegano y XE. Desde el Conspiración Ácrata, siempre mantuvimos (y se mantienen) la solidaridad y el apoyo total al compañero Braulio y como individuos divers@s también mostramos siempre una enorme complicidad con sus posiciones. Aun estando encerrado continúo expresando mi apoyo y mi solidaridad con Braulio, sin importar que nunca nos vimos frente a frente ni nos estrechamos la mano, de igual forma hemos compartido ideas y coincidencias, particularmente con su accionar contundente contra las estructuras de dominio. Por eso insisto que me da mucho gusto que comience a comunicarse públicamente, ojala lo haga más a menudo, pues para un prisionero anarquista es muy importante mantener la comunicación.
La cárcel, los “accidentes”, la muerte, la represión, la vida “en fuga”, nada de eso ha podido ni podrá pararnos. Desde 1887, cuando en los Estados Unidos los mass media al servicio del Estado-capital, clamaban sangre contra los anarquistas por subvertir el orden democrático, hasta hoy en día en Chile, donde los medios de alienación masiva hacen las labores de policía al investigar y exhibir a nuestr@s compañer@s en lucha; una constante continúa manteniéndose a pesar de todas las adversidades: la lucha incorruptible contra el Poder. Personas que luchan con todos los medios a su alcance por destruir las estructuras físicas y las relaciones de dominación, compañer@s de lucha dispuest@s a no dar un paso atrás. Aún cuando hemos caído nos levantamos una y otra vez y, con toda firmeza, continuamos nuestro andar por el sendero de la guerra cotidiana contra el Poder. El camino por la libertad total.
Como individualidad anarquista, aun estando prisionero en las mazmorras del Estado democrático, continúo en guerra cotidiana y en la medida de lo posible, aunque sea sólo con la palabra, busco la manera de contribuir al proceso de destrucción del sistema de dominación a través de prácticas consecuentes y relaciones informales que nos permitan materializar nuestra lucha. Trato de contribuir, desde las limitaciones del encierro, en el proceso de destrucción de los valores del sistema, en la destrucción de las estructuras físicas que sustentan el capitalismo tecnológico; intento contribuir al proceso de destrucción de las relaciones de poder sobre las cuales se sustenta la sociedad haciendo funcionar la maquinaria de dominación.
Yo no soy un preso político, soy un prisionero anarquista que me encuentro en duelo a muerte con todo lo existente, en conflicto y cuestionamiento permanente con el sistema de dominación y el modo de vida que nos impone. Rechazando sus valores y prácticas, negando sus relaciones de poder, su el lenguaje y su domesticación. Mucho menos acepto la resignación que el cristianismo o el catolicismo nos impone para que no hagamos frente a la opresión. La religión, es el mejor camino para la sumisión, la resignación y la ignorancia. Pese a ello, aquí muchos pobres de espíritu y de mente se mantienen aferrados a la religión para soportar el encierro, cargando doblemente sus cadenas. La religión en la cárcel es el medio por excelencia para neutralizar y catalizar todas las posibilidades de conflicto.
Por último, quisiera aclarar algunos detalles sobre mi penúltima carta, ya que me han llegado algunos comentarios en referencia a esta necesaria clarificación. Me refiero específicamente al párrafo donde abordo lo relacionado al narcotráfico. Es cierto que tocar un tema como ese tan a la ligera, utilizando un lenguaje que, en regla general, es ajeno a nuestras perspectivas puede crear múltiples confusiones; en este sentido, debo dejar en claro que mi declaración en torno al tema corresponde a un contexto muy particular, más de la mano de un escenario defensivo frente a las intentonas de los medios de alienación que insisten en relacionarme con grupos del llamado “crimen organizado” vinculados a las luchas intestinas de los grupos de poder y del narco. Mi intención nunca fue posicionarme en el marco del discurso izquierdista-reformista-populista. Aunque, evidentemente, reconozco que bajo la pantomima de esta guerra entre carteles y/o gobierno-cárteles, se lleva a cabo una guerra de bajo perfil contra otras luchas que se oponen al gobierno. Por consiguiente, el hecho de haber abordado cierto tema tampoco se trató de un intento por “caer bien” o “buscar el apoyo” de los sectores izquierdistas. He de subrayar que yo no carezco de apoyos y me basta con la solidaridad de quienes lo hacen. Me basta con la honesta solidaridad de mis afines y de tod@s aquell@s que se quieran sumar desinteresadamente a apoyarme en la situación en que me encuentro. El único compromiso que albergo y bajo el único manto que me cobijo es la tendencia insurreccional anárquica y considero que en pasadas cartas he tratado de explicar lo que esto significa para mí. No estimo que al tocar otros temas que de cierta manera también nos incumben, contradiga mis ideas y mis posiciones ni mi manera de vivir la Anarquía. Yo no lucho por un “buen gobierno” ni por una sociedad mejor, como tampoco lucho por reformas ni por leyes “revolucionarias”, menos aún abogo por la “abolición” de las cárceles ni la conmutación de ciertas leyes contra el terrorismo. Ni me manifiesto por un capitalismo más humano ni por la equitativa repartición de la riqueza. Yo lucho por la destrucción total y absoluta del sistema de dominación y todo lo que representa la existencia del mismo: sociedad, valores, moral, cárceles, leyes, sexismo, tecnología, etc. Yo lucho por una vida libre, plena y sin autoridad. Esto no es una utopía, esa destrucción-construcción a la que apelo es posible y necesaria en el presente, aquí y ahora. Vivimos en una sociedad que a cada instante nos muestra sus contradicciones y su vomitiva “paz social” es una de ellas. La social democracia, la izquierda-derecha del capital, nos impone una vida vacía, sin pasión, obligándonos a vivir una no vida de consumismo, conformismo e ignorancia, ofreciéndonos una aparente comodidad inexistente donde una tele vale más que un te quiero, en el que un te quiero se convierte en producto de mercado, en el cual una “chingadera” material adquiere más importancia y expresividad que el placer que nos provoca pasar buenos momentos con un amig@, con un compañer@. Una sociedad donde tu dignidad es comprada con un viernes de cine gratis, con los descuentos del super mercado, donde el ciudadano se vende por una mísera limosna que llaman sueldo aceptando conscientemente su propia esclavitud, no merece otra cosa que su destrucción absoluta.
Pero en su armónico orden hay incluidos, excluidos y auto-excluidos. Y, precisamente, son est@s últim@s quienes frente a la cotidianidad de la vida gris y perturbada que impone el sistema, más que lamentarse, rechazan con toda su rabia esta falsa ilusión de comodidad que nos otorgan, traduciendo sus vidas en una constante propaganda de lucha, lanzándose a la batalla dispuest@s a no descansar hasta no ver convertida en ruinas esta sociedad de oprobios. Son ell@s l@s que llevan en sus corazones un mundo libre y sin autoridad.
¡Todo mi apoyo a la jornada de agitación y solidaridad con l@s presos anarquistas del 21 al 30 de septiembre del 2012!
Con todos los medios necesarios, por la destrucción total del sistema de dominación.
Sin siglas ni dirigentes
Guerra social en todos los frentes
Mario Antonio López Hernández,
Prisionero Anarquista.
Centro de Observación, Clasificación y Humillación (COC-H) del Reclusorio Preventivo Sur
a través de CNA México

Buenos Aires: Sale el N°9 de la revista anarquista Abrazando el Caos


Buenos Aires: Sale el N°9 de la revista anarquista Abrazando el Caos

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