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lunes, 25 de febrero de 2013

Grecia: Comunicado de lxs cuatro compas presos del caso de Kozani


Nuestros días pasan, nuestras noches, no.
Corremos a nuestra huida mientras, a nuestro alrededor, se desata una verdadera cacería humana. Detrás de nosotros, una vida predeterminada, rayada por las manos de los dominadoros, con el fin de internalizar la sumisión como una condición objetiva, para legitimar sistemas morales de leyes y reglas, para igualar al individuo a una lógica estadistica de números. Delante de nosotros, el mundo de nuestras “utópicas” fantasías, que se conquista solo con violencia. Una vida, una posibilidad y elecciones decisivas.
Contempla el vacío intermedio de las nubes y salta, porque la caída nunca ha sido una elección más segura.
El viernes, 1 de febrero de 2013, junto a un grupo de compas, procedimos a realizar un atraco doble al Banco Agrotiki y la Oficina de Correos de Velvendo, Kozani. En nuestra opinión, es importante analizar hasta un punto la parte operativa del atraco. Esto, principalmente, para subrayar todos los aspectos del ataque, las elecciones que tomamos, los errores que cometimos y las razones que nos condujeron a ellos:
Así, la mañana del viernes, atacamos los dos objetivos divididos en dos grupos. Desde el inicio, nuestro plan era tomar el dinero de ambas cajas fuertes, lo que de hecho ocurrió. Durante nuestra huida, una serie de eventos desafortunados y un erróneo manejo de la situación, llevaron a la revelación tanto de nuestro vehículo como de nuestro paradero a la policía.
Debido al cordón policial que automáticamente se formó, el compañero que manejaba la camioneta, disfrazada por fuera de ambulancia, estaba buscando rutas de escape para el grupo que realizó los atracos. En el intento, cometió el error de pasar tres veces frente a una patrulla policial, lo que hizo que resultara sospechoso. Siguió una persecución y, entonces, debido al desconocimiento del área, terminó en cuatro callejones sin salida, en el último de los cuales fue rodeado, al no tener espacio para escapar. Y, así, después de prenderle fuego a la camioneta, fue arrestado. Con estos acontecimientos y, visto que nuestro compa con el vehículo para la huida estaba ya en manos de la policía, nuestras opciones de escapar se redujeron drásticamente.
Decidimos, por tanto, detener el primer vehículo que pasaba, porque este aseguraría una huida más segura para nosotrxs y nuestrxs compas. Así las cosas, la cuestión principal era asegurar un nuevo vehículo para la huida que no resultara conocido para los pacos, así decidimos dejar con nosotrxs al conductor de la furgoneta, hasta encontrar otra ruta de escape para nosotrxs. Es en este punto, aproximadamente después de cruzarnos con una patrulla policial, que poco a poco nos llevó a una desenfrenada persecución hasta la ciudad de Veria, donde la mayor parte de las fuerzas policiales disponibles de la zona estaba tras nosotrxs. Obviamente nunca consideramos ni siquiera por un segundo el uso de dicho rehén como escudo humano (no hubiéramos tenido problema en hacerlo si, por ejemplo, él fuera el director de un banco), de cualquier modo, la policía no sabía de él. Al final, él se convirtió en escudo humano para los pacos, sin que estxs lo supieran, porque él era el motivo por el cual no usamos nuestras armas con el propósito de escapar. Debido a nuestra conciencia y nuestra moral que no nos permiten arriesgar la vida de una persona que acabó por azar con nosotrxs contra su voluntad.
En este punto, queremos aclarar que no portábamos las armas con el propósito de intimidar a nadie, sino como una herramienta en caso de enfrentamiento con los pacos. Así, el motivo por el cual no actuamos como nos tocaba hacerlo, para escapar, fue una condición en la que nos encontramos debido a nuestro mal manejo de la situación.
La única vía de escape en este punto era acelerar y nuestro intento de ganar terreno con nuestro vehículo a los policías que nos estaban persiguiendo. Por supuesto, la ciudad de Veria no es el mejor lugar para algo como esto y, por ende, quedamos pronto atrapados en una calle estrecha, resultando en nuestra detención. Durante nuestro arresto, lo único que dijimos fue que la persona que estaba con nosotros no tenía nada que ver con los atracos ni con nosotros. No obstante, los policías continuaron golpeándolo también a él, al menos, mientras tuvimos contacto visual con él.
La narración anterior no está enmarcada en la presunción y la autopresentación, sino con el propósito de revertir el legado de un arresto sin batalla, al que nos condujeron las circunstancias.
La narración finaliza en la jefatura de policía de Veria, donde siguió una larga tortura hacia tres de nosotros a manos de los cerdos de la policía. Sus tácticas son conocidas y esperadas: capucha en la cabeza, manos esposadas a la espalda y golpes.
Consideramos obvio que hay una línea clara que nos separa del sistema, que marca la guerra entre dos mundos. El mundo de la dominación, la opresión y la sumisión y el mundo de la libertad que nosotrxs creamos y mantenemos vivo a través de nuestra incesante lucha contra el Poder.
En esta guerra, los cerdos de la policía son un objetivo permanente para lxs anarquistas guerrillerxs ya que ellxs son la vanguardia y la rama represiva de los mecanismos del dominio. Por eso, damos por hecha la actitud de los policías contra nosotros. Si el Estado no nos combatiera, entonces podríamos tener buenas razones para estar preocupadxs. La tortura, como método, fue, es y será siempre un arma en el arsenal de cualquier autoridad dada. Nosotrxs, anarquistas, por supuesto, rechazamos usar tales métodos contra nuestros enemigos y preferimos la digna práctica de la “ejecución” política, porque no queremos reproducir la podredumbre de su mundo sino acabar con ella.
La opinión que ve a lxs luchadorxs como presas en las garras de los mecanismos represivos internaliza la percepción de derrota dentro de los círculos subversivos. Esta es la aceptación de una percepeción que reduce la guerra contra los enemigos de la libertad al contexto de la aceptación de la ética y la legalidad social burguesa. Y, para ser claros, el apunte de arriba concierne a anuncios como los de ANTARSYA (Frente de Izquierda Anticapitalista Griega) o A.K. (supuesto Movimiento Anti-autoritario), los cuales contribuyen más al reformismo que a la radicalización. Sobra referirnos a los periodistas, al partido SYRIZA (Coalición de la Izquierda Radical) y otros sectores del sistema que, con anuncios “amistosos” hacia nosotrxs, intentan reacercarse a aquellas conciencias que empiezan a discrepar con las normas, sirviendo de esta forma a la estabilización del régimen.
Ahora, en cuanto a la práctica de torturas, para nosotros la respuesta reside en la acción polimorfa. La visibilisazión de eventos específicos a través de acciones contrainformativas, tales como comunicados, carteles, concentraciones, manifestaciones, etc. es definitivamente necesaria, para que así cada vez más personas puedan llegar a una conclusión. Una conclusión que no deja espacio para “incidentes aislados” o “conductas vengativas”, sino que lleve a la comprensión de que la violencia física siempre ha sido una forma de represión y control del Poder. Forma parte de la guerra entre la dominación y la rebelión.
Por supuesto, mientras se difunde este mensaje, debe difundirse también un mensaje de terror hacia los torturadores por naturaleza, los pacos. Para que los pacos no golpeen, no tienen sentido las denuncias intrasistémicas y los procedimientos jurídicos, que implican también concesiones y la aceptación informal del poder judicial y periodístico. Hace falta resistencia, y la resistencia necesita también tener formas violentas. Porque un ataque a los pacos, no solo a los de Veria, ya sea con piedras, molotovs o con armas, innegablemente los lleva a reconsiderar sus elecciones, contando sus heridas antes de volver a levantar la mano. Porque, como bien se ha dicho antes, nuestros enemigos tiene nombre y dirección.
No mencionaremos analíticamente el rol de los bancos, de cualquier forma, en el tiempo en el que vivimos, está claro para todxs. Su existencia es un robo constante. Para nosotros, como anarquistas, ellos constituyen objetivos de ataques de todas las clases: incendiario, bomba, atracos. Por supuesto, muchas cosas han sido dichas sobre nuestro caso e, indudablemente, para nosotros existe la necesidad de darle la vuelta al clima creado. Para golpear el continuo intento de vaciar de contenido nuestras elecciones y para revelar los podridos alcances sociológicos y el fondo pseudohumanitario que, debido a nuestra edad, querrían asignar.

“Son chicos normalitos y asaltaron un banco. ¿Por qué?”
Porque el atraco es una acción política consciente. No es el estadio siguiente a un periodo de ansiedad adolescente, de ambiciones de enriquecimiento personal, ni tampoco es el resultado de nuestra supuesta pereza. Sin embargo, contiene nuestro deseo de no atar nuestras vidas a la brutal explotación del trabajo asalariado. Nuestro rechazo a volvernos engranajes para los intereses financieros. Nuestra resistencia a su violento avance de la bancarrota mental y de valores de su mundo.
Para nosotros está claro que no rechazamos la creatividad dentro de nuestras comunidades. Además, la organización de un atraco exige tanto trabajo físico como mental. Rechazamos, sin embargo, esclavizar nuestra creatividad a un mundo de producción y reproducción del trabajo. Por supuesto, para nosotros, poco sentido tendría el rechazo a la esclavitud asalariada si no trabajáramos paralelamente también para su destrucción. Somos anarquistas sin arrepentimientos y no buscamos simpatía, compasión ni comprensión porque actuáramos “equivocadamente” en un mundo “equivocado”. Buscamos la propagación de nuestras proyecciones y prácticas y lucharemos por ello hasta nuestras últimas palabras, hasta nuestra última bala.
Cada una de nuestras acciones de ataque es también un momento de la guerra revolucionaria total que se está llevando a cabo a todos los niveles. El dinero conseguido con este atraco no se destinó al paraíso consumista artificial. Esta es simplemente la herramienta para mover cada forma de lucha. Desde la impresión de comunicados a la compra de armas y explosivos, para la financiación de estructuras ilegales de ataque y defensa. Desde el arriendo de nuestras casas ilegales hasta el suministro de explosivos para hacer volar la paz social.
El objetivo es la difusión de la acción directa contra la condición de cautiverio generalizada que experimentamos. Ya sea en guerrilla o abiertamente y cara a cara, con cualquier método que cada unx piense que es más fructífero y efectivo, de cualquier forma que disponga o con la que disfrute cada individux y cada colectivo que contribuya a la lucha. Siempre, el objetivo de cada movimiento nuestro, de cada ataque de guerrilla es la propagación de la conciencia revolucionaria. Para posicionarnos conscientemente contra el mundo de la esclavitud total, contra la constante evolución del enemigo, el cual lo barre todo a su camino. Contra esta condición, la lucha por la libertad y nuestro intento de dar características combativas a cada aspecto de la lucha anarquista es fructífero y necesario.
Porque la anarquía nunca puede convertirse en una idea agradable en el mundo de la sumisión universal, sino que se encuentra en constante conflicto con este. Esta no puede restringirse ni a eventos inofensivos y democráticamente aceptables, ni a fetichismos sobre los medios, sino que constituye, más bien, un todo indivisible de todas las formas de lucha. Cada individux o grupo, según sus deseos, sus intenciones y su forma de pensar, contribuye a la continuidad de la lucha, con cualquier medio posible. La anarquía es nuestra forma de organizarnos, de vivir y de luchar. Es la organización sin restricciones, es la lucha incesante. Es el compañerismo extremo que experimentamos en nuestra comunidades en revuelta, contra la podrida estructura social.
Concluyendo, nos gustaría saludar a todos lxs compas que han actuado. Pegando carteles, gritando consignas, organizando concentraciones, escribiendo textos solidarios (dentro y fuera de las cárceles). A todxs aquellxs que, en este instante, están planeando sus ataques.
PD1: También queremos enviar nuestra solidaridad a Spyros Dravilas en huelga de hambre, quien libra una dura y dolorosa lucha por un una bocanada de libertad. Mucha fuerza.
PD2: Hace poco tiempo, el compa Ryo de Indonesia fue asesinado. Ryo fue un anarquista que promovía la solidaridad internacional a través de la acción. Ahora, incluso estando ausente en las hostilidades que nosotros generamos contra lo existente, estamos convencidos de que nosotrxs siempre miramos la misma estrella, la estrella de la insurrección anarquista permanente. Honor al compa RYO.
Los anarquistas:

Nikos Romanos
Dimitris Politis
Andreas-Dimitris Bourzoukos
Yannis Michailidis

miércoles, 6 de febrero de 2013

Grecia: Actualización de los cuatro compas detenidos el 01/02/13 y acusados en un caso de atraco a bancos


El 3 de febrero, llevaron a los anarquistas Dimitris Politis y Yannis Michailidis ante el fiscal en los juzgados de apelaciones de Atenas en relación con las órdenes judiciales contra ellos sobre el caso de la CCF. El 4 de febrero, los llevaron al tribunal especial de Koridallos para la sesión 25 del juicio de la CCF. A ambos los encarcelaron en la prisión de Koridallos, donde también se encuentran los miembros de la Conspiración de Células del Fuego.
Desde el 5 de febrero, los cuatro compas acusados en el caso del atraco a bancos en Velventos-Kozani, es decir,  Dimitris Politis, Yannis Michailidis, Nikos Romanos y Andreas-Dimitris Bourzoukos (los dos últimos aun no han sido encarcelados oficialmente) fueron trasladados a Kozani, donde el 6 de febrerose enfrentarán a otra audiencia en los tribunales locales.
Extraído de: http://es.contrainfo.espiv.net/2013/02/05/grecia-actualizacion-de-los-acuatro-compas-detenidos-el-010213-y-acusados-en-un-caso-de-atraco-a-bancos/

Grecia: Los anarquistas Yannis Michailidis y Dimitris Politis, arrestados


Según una crónica en Atenas Indymedia, la policía detuvo a los compas Yannis Michailidis y Dimitris Politis junto a otras dos personas.
Las órdenes de arresto se habían expedido contra los dos compas por supuesta participación en la organización revolucionaria Conspiración de Células del Fuego.
Los arrestos se realizaron el 1 de febrero de 2013 por la mañana y, ahora, la madera está intentando vincular estos arrestos con los atracos a mano armada en dos bancos en los alrededores de Kozani (norte de Grecia).
A los cuatro detenidos les pegaron fuertes palizas. En un vídeo de un medio empresarial de los juzgados de Kozani, se puede oír a los compas gritando:
“¡Viva la anarquía! ¡Viva la anarquía, cabrones!“
“¡Viva la anrquía! Maderos, jueces, políticos, no tenéis razones para dormir tranquilos. ¡Perdimos un batalla, pero no la guerra! – ¡Que os jodan!“
Extraído de: http://es.contrainfo.espiv.net/2013/02/02/grecia-los-anarquistas-yannis-michailidis-y-dimitris-politis-arrestados/

sábado, 27 de octubre de 2012

Carta de los compañeros prófugos Dimitris Politis y Giannis Mihailidis, frente al nuevo juicio contra la CCF, Grecia


Carta de los compañeros prófugos Dimitris Politis y Giannis Mihailidis, frente al nuevo juicio contra la CCF, Grecia



Hablemos con motivo del juicio contra la organización revolucionaria Conspiración de Células del Fuego, ya que resulta que estamos en busca y captura por este caso.
No nos estamos dirigiendo a lxs judiciales representantes del Poder. No tiene ningún sentido dirigirnos a nuestrxs enemigxs. Nos dirigimos a nuestrxs compañerxs, tanto en estrecho/afín como amplio sentido de esta palabra. Tratamos de reunirnos con toda chispa rebelde que está en las almas de la gente que siente, -así como lo sentimos nosotros-, ahogada en los convenios que el sistema nos impone.
Para comenzar, tenemos que aclarar que no somos miembros de la Conspiración de Células del Fuego y eso no para rehusar a cualquiera de nuestras “responsabilidades legales”, sino para evitar que nuestro discurso político sea identificado con aquel de la organización, puesto que sí tenemos nuestros desacuerdos. Por supuesto seguimos siendo no arrepentidos de nuestra elección de realmente apoyar a lxs compañerxs de la CCF y estar apoyados por ellxs, como también de nuestra opción de sumarse activamente a la lucha anarquista. En cada caso somos enemigos de su justicia y resulta lógico que se nos trate como tales.
Como anarquistas, somos hostiles frente al sistema jurídico y frente al Estado en su totalidad. Entonces, toda persecución penal lanzada por el Estado en contra nuestro es también un titulo de honor. Por supuesto que estábamos clandestinos antes que el Estado nos declarase como tales, ya que desde hace tiempo habíamos puesto en duda y rechazado la vigencia de sus leyes, infringiéndolas tanto abiertamente como a escondidas. Al dilema “¿legalidad o clandestinidad?” elegimos no responder. De todos modos la acción revolucionaria no se delimita a lo que está autorizado por la ley. Si la ley logra asimilarla, esta pierde su esencia.
El hecho que unx se niege a entregarse naturalmente no es sólo una opción parcial de rechazo y desdeño hacia el sistema judicial y sus marionetas. Es la postura vital frente a las decenas de pequeños y grandes “golpes de Estado” que este último ejerce sobre nuestras vidas. Desde el chantaje de trabajo asalariado y ser atrapadxs, de manera física y psíquica, en los tentáculos de la dictadura económica, a la violenta represión por las armas y porras policiales y a la proyección virtual de nosotrxs mismxs como una pálida imitación de papeles sociales, identidades y prototipos vistos en las pantallas del mundo tecnológico. La dictadura económica basada en el tráfico de armas y de drogas, se alimenta de la sangre de las matanzas de seres humanos causadas y organizadas por el mundo industrial que gozando la exención saquea la tierra, tortura a todo ser vivo que le resulta útil y mata a todo lo que no logra de adaptarse a su desarrollo voraz.
La vida y la existencia de una persona libre, de unx anarquista, no puede ser determinada por los libros jurídicos, banquillos de los juzgados o sus eminencias autoritarias. Este es el idioma de la derrota, de la reconciliación y de la capitulación absoluta. Es como depositar tu propia existencia en la máquina de picar carne y esperar a que llegue la sentencia. Terrorista culpable o ciudadano inocente. Un semejante punto de vista que acepta por adelantado las identidades que nos impone el Poder para dividirnos y fragmentarnos, así como lo hace con todxs sus enemigxs en este mundo capitalista. Inocente o culpable, legal o clandestino, pacífico o violento… Es por eso que el mecanismo represivo nos juzga sobre todo por la postura que tengamos y no a base de pruebas que llevaron a nuestro encarcelamiento y condena. El único dilema que reconocimos es claro: con lxs rebeldes en todas partes, con lxs enemigxs de lo existente o con lxs que crearon y apoyan a lo existente…
De este modo ya de antemano habíamos decidido que si los mecanismos represivos nos ponían en su punto de mira, íbamos a defender nuestra libertad como nuestra causa personal. Porque cuando la libertad es regateada en una sala judicial a cambio de renegar un poco o doblar la moral de unx, ya no se trata de libertad. Es sumisión. Si no hubiéramos conseguido seguir en libertad (asediados), seguramente ahora mismo desdeñaríamos a lxs jueces y profanaríamos sus cubiertos de rituales de sangre, estando junto con nuestrxs compañerxs que ya les están escupiendo en las caras, sea con su ausencia o sea luchando para mostrar las contradicciones del sistema judicial.
Por lo tanto declaramos que la razon de nuestra huida de la justicia es puramente nuestra dignidad individual.
La otra razón es seguir la lucha anarquista con todos los medios y en todas sus formas.
Porque si hubiéramos abandonado la lucha en esta difícil situación sería como si nunca hubiésemos luchado.
En cada uno de los juicios nuestra única línea de defensa será la defensa de la acción anarquista. Y en el caso en cuestión, la defensa de la violencia revolucionaria en general y de su forma guerrillera en particular, la cual es atacada por esos juicios antiterroristas.
La lucha se lleva a cabo en primer lugar y sobre todo en el nivel de la conciencia y luego en un nivel “militar”. Esto no significa que vamos a renunciar a la acción violenta, ya que el hecho de aguantar pasivamente a nuestros tiranos seguramente no promulga a la concienciación. En vez de eso significa la promulgación de la acción con todos los medios y en todas sus formas.
En el mundo de la violencia universal en que vivimos, cualquier postura vital que en su conjunto es no violenta obviamente resulta imposible. El capitalismo es la guerra de todxs contra todxs, es la aplicación del lema “tu muerte es mi vida”. De la competencia de esclavitud asalariada a las guerras entre Estados. Entonces también tu pasiva aceptación implica el apoyo a un sistema totalmente brutal, ya que este último te permite sobrevivir sólo si trabajas y consumes dentro de sus marcos. Por lo tanto, la cuestión es volvernos en contra de la máquina. De ejercer violencia, pero no indiscriminadamente y patéticamente contra todxs y contra nosotrxs mismxs, sino contra lxs administradorxs y defensorxs de ese sistema, contra todxs lxs poderosxs, grandes y pequeñxs, empezando por grandes capitalistas que se aprovechan de la explotación, por lxs gestorxs estatales de política y hasta “el último engranaje de la máquina”, pues los maderos, esxs mercenarixs armadxs del Estado.
Tomando en cuenta la débil condición en que nos encontramos frente al Estado, los golpes más severos en el nivel de violencia son más fáciles de lograr utilizando el modo guerrillero. En el etapa en que estamos, las estructuras guerrilleras son invitadas a contribuir tanto a la difusión de nuestras ideas tras realización de sucesos impresionantes como también, frente a la represión, sembrar el temor en el bando enemigo. Por ejemplo todo el terreno conquistado durante una manifestación es naturalmente más fértil, puesto que hace la violenta y revolucionaria práctica inmediatamente apropiable para mucha gente, pero por ahora, dada exactamente esa debilitad que habíamos mencionado, la acción callejera tiene opción de respetar ciertos compromisos o ser reprimida, por esto también los medios de violencia elegidos por lxs manifestantes suelen ser correspondientes a lxs de la represión. Cuanto más crece nuestro número y cuanto más nos organicemos tanto más fuertes nos volvemos en el nivel de calle. Y en este punto tenemos que recalcar que las estructuras guerrilleras pueden servir también como el boceto de la organización militar para las futuras batallas en todos los frentes. Es decir, en la parte organizativa pueden contribuir como un ejemplo y una propuesta.
En nuestra opinión la acción guerrillera en su totalidad en ningún caso entra en conflicto con nuestra presencia en la calle o con nuestra participación en los procesos abiertos. Al contrario: puede y debe que servir de manera suplementaria (como algo antagónico puede ser vista sólo por parte de unas opciones equivocadas que surgen de la falta de respeto de unx hacia la lucha del otrx). Esta es la impresión que el Estado intenta inspirar para dividirnos. Su método es generalizar la represión después de cada uno de los ataques fuertes. Esto es lo que engendra esa reacción psicológica en la gente que viven la represión interiorizándola.
Porque conscientemente somos capaces de ver que a largo plazo toda acción violenta funciona para nosotrxs como una victoria, ya que provoca un espanto en el enemigo. Y viceversa: mientras que disminuya la acción, la represión va aumentando hasta que ya no tiene sentido porque todo quedo necrotizado (por ejemplo en los países europeos donde ya no hay acciones revolucionarias y violentas, después de algunas marchas, digamos rudimentarias, los maderos suelen detener a todxs sin que alguien se oponga, algo que en Grecia por el legado de los permanentes disturbios es impensable). Desde el momento en que optas por resistir al Estado, la represión es un hecho dado y naturalmente la solución no está en parar de actuar sino en multiplicar tu lucha para superar a esta represión.
El argumento espera a que “las condiciones objetivas sean maduras”, lo que espera en realidad es la situación en que el Estado ya ha sido vencido. Ni la acción violenta revolucionaria ni la guerrilla urbana son la causa de las calumnias, pero al contrario la inactividad es la razón de que nuestras ideas sean hacinadas en el abismo de sobre-información e insipidez ofrecidas por la propaganda capitalista con sus productos publicitarios. Si no seguimos creando brechas y siendo agresivxs, la democracia burguesa nos va a asimilar y luego vender como un producto más en estanterías de las librerías, en las conferencias universitarias para consumidorxs intelectuales o hasta en las camisetas y chapas de lxs punkis comerciales.
Cualquier “camino diferente” pasa por la renuncia y termina en una derrota total. Porque mientras estás luchando, en las batallas en que participas sí ocurren muchas “derrotas”, pero en cuanto sigas de pie y dignx aquellas están gestando la continuación y el fortalecimiento de la lucha. Mientras que vivamos y respiramos en este mundo, tenemos también la capacidad de contribuir a plasmar las condiciones que hay. Se trata de una guerra de desgaste, una llama que un puñado de personas puede mantener encendida esperando para reavivación del fuego, así como cuando lo de tirar piedras a las fuerzas represivas era la actividad de unxs pocxs compañerxs hasta que por fin se ha difundido, gozando hoy en día una participación masiva. Si no fuera por este legado, “la calle” sería sin duda muy diferente. Pues, la única lucha derrotada es aquella que nunca hicimos.
La apuesta es radicalizar la lucha, tanto en el nivel de ideas como en nivel de la acción. La revolución es una continua lucha en el interior y fuera de nosotrxs mismxs, un permanente esfuerzo de evolucionarse a sí mismx. Ninguna idea estática tiene lugar en una mente revolucionaria. Todo valor y toda idea se ponen en duda para dar a luz a los nuevos valores y las nuevas ideas, las cuales a su vez también serán cuestionadas. Todo proceso mental perdería su sentido si no estuviera reflejado en nuestra relación con el mundo verdadero. Si no lleva a la agudización del conflicto con la estructura autoritaria. Esto que nos hace anarquistas es nuestra firme posición de enemistad frente al Poder. Una posición que encuentra su razón de ser tras cuestionar las cosas, ya que cuanto más nos esforzamos para cuestionar a esta idea tanto más fuerte se hace ella. Cuanto más intentamos crear comunidades solidarias y cuanto más en fondo vemos la peste autoritario, tanto más directamente le miremos a los ojos y tanto más nos definamos a nosotrxs mismxs y nuestras relaciones. Porque la anarquía no pertenece a algún imaginario “más allá”, está aquí en la lucha por conquistar el presente. El ensueño sobre su expansión universal alimenta a nuestras esperanzas, pero no tenemos ilusiones. En la historia de los seres humanos no hay nada cierto.
Esto es nuestro posicionamiento respecto al juicio. Cuando el procedimiento judicial se aplica a lxs enemigxs declaradxs del Estado, toma otro carácter. Se vuelve un campo de batalla en que el Estado trata de mantener la imagen de su omnipotencia frente a lxs rebeldes que continuamente muestran las contradicciones de ese miserable procedimiento. El ritual de la obediencia está profanado. Por esto el Estado moderno y democrático se asegura de que estos juicios fueran realizados bajo un régimen especial.
La solidaridad tiene que lucir para llegar a la importancia que le corresponde a este juicio y para derrumbar, aunque sea temporalmente, los muros que nos separan de nuestrxs hermanxs encarceladxs que llevan cabo su propia lucha dentro de esos cementerios de almas en los cuales les enterró la democracia.
Por esto motivo y dado el vacío de acción creado por la detención de la Conspiración, se requiere montar unas nuevas organizaciones. Hoy en día es aún más necesario organizarnos y actuar en todos los niveles. Hoy en día, cuando su mundo está en crisis y cuando las jaulas individuales de comodidad se están desmoronando junto a los subsidios sociales del Estado, se presenta una oportunidad de expandirnos en vez de encogernos por el miedo a la represión. La represión se produce como consecuencia del acorazamiento del Estado y nosotrxs debemos lanzar el contraataque en todos los niveles.
Que esos dos puestos vacíos nuestros en el banquillo de lxs acusadxs, junto a lxs prisionerxs que siguen no arrepentidxs, les recuerden a nuestrxs perseguidorxs que la represión no ha ganado, que la lucha sigue y que por cada unx que resulte capturadx otrx agarrará la pistola para seguir y esta pistola siempre les va a apuntar a ellxs. Mientras que traten de ensombrecer el sol de la anarquía, acechará el peligro que les caiga una fuerte lluvia de balas.
NO RETROCEDEMOS - NO NOS ENTREGAMOS
Nos solidarizamos con nuestrxs compañerxs de la Conspiración de Células del Fuego, con nuestro compañero Theofilos Mavropoulos, con lxs anarquistas revolucionarixs acusadxs por el mismo caso y con todxs lxs no arrepentidxs prisionerxs de guerra revolucionaria.
ATAQUE EN TODAS SUS FORMAS CONTRA EL DOMINIO DEL ESTADO Y DEL CAPITAL
Saludos compañeristas a todxs que luchan contra el sistema del Poder.
NI UN MILÍMETRO ATRÁS
7,62 MILÍMETROS EN LAS CABEZAS DE LXS ENEMIGXS DE LA LIBERTAD
VIVA LA CONSPIRACIÓN DE CÉLULAS DEL FUEGO
10, 100, 1000 ORGANIZACIONES REVOLUCIONARIAS
VIVA LA ANARQUÍA
Dimitris Politis
Giannis Mihailidis
Postdata. Declaramos que no deseamos ser representados por abogadxs, ya que queremos que nuestra no participación en este juicio quede totalmente clara. No necesitamos ser representados, todo lo que tenemos que decir lo daremos a conocer sacando cartas.