sábado, 24 de noviembre de 2012

Rusia: Acciones de solidaridad a finales de septiembre



18 faisanes liberados en Chelyabinsk, torre celular quemada en Kolomna y árboles plantados.
La temporada de caza en Rusia comenzó al mismo tiempo que las lluvias de otoño. Ahora se le llama: “Le damos lo mejor para que disfrute de su tiempo libre”. Asesinar vida salvaje se ha convertido en un hobby banal, un entretenimiento, una forma de relajarse de la rutina laboral en la ruidosa metrópolis.
El 21 de septiembre, salimos a atacar una granja donde se cría aves salvajes en cautividad. No encontramos jaulas en el lugar, así que se decidió quemar un restaurante de carne (unas instalaciones donde la mayoría termina como plato de carne). Pero nuestrxs exploradorxs informaron de que este edificio también se usa como espacio de confinamiento para animales durante el otoño y el invierno. Así que se canceló la acción por miedo a matar animales. No revelamos la localización exacta de las instalaciones porque aun no hemos terminado con esos cabrones.
El 23 de septiembre, continuamos con otro ataque, irrumpimos en el territorio de otro coto de caza (en la región de Chelyabinsk). Liberamos a 18 faisanes de sus jaulas. Era la primera acción de este tipo para nuestro colectivo, así que surgieron numerosas dudas. Las aves podrían hacer ruido y, así, alertar a los guardas de nuestra presencia. Pero la realidad fue distinta: los cautivos cooperaron con nosotrxs y guardaron todo el silencio que pudieron.
Está por encima y más alla de nuestras capacidades conseguir la libertad para lxs humanxs cuativxs, rehenes del sistema, pero hacemos lo que podemos por luchar por la libertad incondicional de todos los seres vivos. Por el momento, nos alegra haber liberado 18 faisanes.
Durante ese mismo periodo, plantamos dos veintenas de bombas de semillas (manzanos y arces) en los territorios donde se había podido parar la deforestación. Incluimos este detalle en nuestro informe con el objetivo explícito de demostrar que se pude añadir una nueva dimensión a los proyectos ecoanarquistas e insurreccionales, la dimensión no de destrucción, sino de creación. No solo nos molestamos en destruir el estatus quo, sino que también estamos activamente involucradxs en la creación de un mundo nuevo que sabemos que es posible.
El 24 de septiembre, quemamos una torre de telefonía móvil que también se había convertido en repetidor satélite. Estaba situado en el distrito de Kolomna (cerca de Moscú), solo a aproximadamente un kilómetro de habitantes humanxs. Las llamas, al final, consumieron toda la torre y disfrutamos de los fogonazos por las explosiones del equipamiento durante un rato.
Todas las acciones mencionadas se realizaron con espíritu de solidaridad y apoyo a lxs presxs ecoanarquistas e insurreccionales, sospechosxs y refugiadxs en todo el mundo dentro de esta nueva ola de ataques descentralizados.
Saludos a lxs Amigxs de la Libertad, al núcleo ruso de CCF, al colectivo BlackBlocg y a varios grupos anónimos de guerrilla urbana anarquista activos en Rusia, Ucrania y Bielorrusia.
Apoyo total a ITS y CI-MSA en México
Un fuerte abrazo a todos los grupos insurreccionales en todo el mundo
Manada de lobxs, FLT/FLA-Rusia, Federación Anarquista Informal

Santiasko, $hile: Sale el número IV de la revista Revuelta Violenta



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Buenos Aires, Argentina: Sabotaje a máquinas de destrucción de la Tierra



El progreso avanza a pasos agigantados, una muestra clara de ello es la destrucción de la Tierra que la sociedad esta realizando, construyendo calles, edificios, automóviles y mas maquinas para la muerte. El ambiente gris y maloliente que habitamos es la consecuencia logica de este sistema asqueroso de dominacion que nos mantiene en la moderna esclavitud voluntaria de la mayoria de las personas.
Si un automovil quemado es un daño muy pequeño a la civilización es porque nadie mas se dispone a ser participe de la guerra social. Diseños de vida que aflojan las tensiones entre la libertad y la opresiva realidad existente, son objetivos a combatir. No podemos permitir que sigan actuando como lo estan haciendo. Algo tiene que pasar, algo tenemos que hacer. Quedarnos contemplando la progresiva arremetida final del sistema de dominacion actual nos hace sus complices.
Para no dejar en palabras las ideas anarquistas de la libertad tenemos que pasar a la accion directa y multiforme contra aquello que dia a dia nos aprisiona y condena a vivir miserablemente por los intereses de la autoridad. Coches, bancos, comisarias, embajadas, deberian arder en llamas ante la presencia de cualquier ser humano con dignidad y conciencia libre, pero lamentablemente estamos rodeados de seres civilizados que cada vez mas se parecen a los animales que se comen todos los dias. Ya saben de antemano su destino y prefieren transitarlo sirviendo en algo que los haga salvar su sucio y estupido pellejo.
Delante de toda la gente, el domingo 28/10/12 a las 00:30hs. Saboteamos con dos de nuestros artefactos incendiarios compuestos por gasolina unas maquinas de destrucción de la Tierra que estaban en la calle Bartolome Mitre y la avenida Castro Barros, Almagro, Buenos Aires. En el barrio Nuñez ya empezaron a arder coches de alta gama, en eso estamos, llevando la guerra a donde se refugian los burgueses.
Un saludo complice a lxs presxs anarquistas de la guerra social y a lxs que en las calles de todo el mundo siguen atacando y conspirando.
¡FUEGO AL SISTEMA!
¡HASTA DESTRUIR EL ULTIMO BASTION DE LA SOCIEDAD CARCELARIA!
Amigxs de la Tierra / Federacion Anarquista Informal.

[Grecia] Llamamiento internacional de solidaridad con el caso de Lucha Revolucionaria, para el 22, 23 y 24 de noviembre


La revolución social no es el pasado, sino el presente y el
 futuro del mundo.
Sobre el llamamiento de solidaridad y acción internacional:
Como asamblea por el caso de la Lucha Revolucionaria y continuando las acciones de solidaridad con el mismo, hacemos un llamamiento abierto a una campaña de solidaridad, tanto a nivel local, como internacional, para los días 22, 23 y 24 de noviembre.
Hemos decidido romper con el muro de silencio alrededor del caso de Lucha Revolucionaria (L.R.) y demostrar que lxs compas que se enfrentan a juicio no están solxs, que el caso de Lucha Revolucionaria es el caso de todxs nosostrxs y que está relacionado con la esencia de la lucha misma. Convocamos, pues, a lxs compas alrededor del mundo a contribuir con su accionar y enviar su propio mensaje de Solidaridad y Lucha.
Nuestro objetivo es la ampliación de las resistencias dinámicas con una perspectiva revolucionaria. Nuestro blanco, extender la Lucha por la subversión de lo existente, demostrando su necesidad histórica y el significado que tiene en el presente, mientras mostramos Solidaridad de facto con lxs compas que están en juicio.
El llamamiento internacional a tres días de solidaridad, contrainformación y acción por el caso de L.R. es parte y continuación de la guerra social y de clases por la subversión y la Revolución. Es justo ahí donde lo situamos y, así, se concibe históricamente el caso de la Lucha Revolucionaria en su conjunto.
Crónica del caso Lucha Revolucionaria:
El 10 de marzo de 2010, tras un enfrentamiento armado con fuerzas policiales, cae asesinado el compa anarquista Lambros Foundas. Durante esos días, Grecia cae bajo el control asfixiante de la Troika, días en los que Lambros Foundas, miembro de la organización L.R., pierde la vida en un tiroteo durante una acción preparatoria contra la élite política y económica que saquea el planeta a nivel global, que rapiña y desangra la riqueza social, rebajando la vida humana al nadir.
Un mes después y en un clima de terror-histeria, en abril de 2010, en el contexto de medidas preventivas para desarticular la organización L.R., arrestan a lxs anarquistas Kostas Gournas, Nikos Maziotis y Pola Roupa, que asumen la responsabilidad política de su participación en la organización. Al mismo tiempo, se arresta también a los anarquistas Vaggelis Stathopoulos, Christoforos Kortesis y Sarantos Nikitopoulos, quienen rechazan categóricamente, desde el principio de su detención, su participación en la organización, declarando que su persecución está relacionada con su participación desde hace muchos años en proyectos subversivos, su integración política en el espacio anarquista/antiautoritario y sus relaciones de compañerismo.
Por participación en la L.R., se acusa también a Kostas Katsenos, contra quien había una orden de arresto pendiente desde el momento de las primeras detenciones. El sistema, quierendo dar un golpe definitivo a la organización L.R., para el que se la considera una amenaza, extiende su ataque a través de estos arrestos, para aplastar así una parte más amplia del movimiento subversivo.
En el contexto de esta extensión del ataque represivo, 6 meses después, las autoridades llaman a declarar a decenas de compas del espacio anarquista/antiautoritario y familiares de lxs arrestadxs.
El carácter vengativo de los mecanismos queda de nuevo demostrado, llegando al punto de acusar a Marie Beraha, esposa de Kostas Gournas. Su persecución es una clara acción vengativa en contra de Kostas Gournas, para quebrar su posición combativa.
Desde el 5 de octubre de 2011, se lleva a cabo el juicio de L.R. en los tribunales especiales de las cárceles de Koridallos, a puerta cerrada, con ausencia total de publicidad. A pesar de que los media han estado siempre dispuestos a apoyar el ataque represivo y la propaganda estatal, esta vez de manera provocativa y tras una orden política, silencian todo lo relativo al juicio del caso de L.R.
Por su parte, el régimen lleva a cabo un juicio contra sus oponentes políticos, en un intento de amordazar cualquier mensaje de Lucha y distorsionar su significado. Por otro lado, lxs compas que han asumido la responsabilidad política de su participación en L.R, defienden las acciones y el plano político de la organización, mientras que el conjunto de lxs acusadxs, a través de sus posicionamientos, transforman las audiencias en fuertes ataques contra el sistema político-económico de miseria y explotación, contra el carácter de sus leyes y los regímenes especiales que impone a todxs lxs que resisten combativamente.
Hay que decir que actualmente ningun(a) de lxs compas está encarceladx. Vaggelis Stathopoulos, Sarantos Nikitopoulos y Christoforos Kortesis fueron puestos en libertad después de un año de prisión preventiva tras una orden de la fiscalia, mientras que Kostas Katsenos que se presentó en el juicio, permaneció 6 meses en la cárcel. Lxs miembros de la organización Lucha Revolucionaria, Kostas Gournas, Nikos Maziotis y Pola Roupa fueron excarceladxs después de que terminara el limite máximo de prisión preventiva (18 meses). Nikos Maziotis y Pola Roupa no han vuelto a presentarse en el juicio y están prófugxs (¡!).
En el momento en que se escribe este llamamiento, el juicio está en la fase de declaraciones de lxs testigos de la defensa. Kostas Gournas, Nikos Maziotis y Pola Roupa, que asumieron la responsabilidad por su participación en L.R. ya declararon. Lxs compas desde Grecia y el extranjero demostraron, a través de sus declaraciones, la importancia de la organización L.R. a nivel político e histórico, defendiendo la lucha armada, la totalidad y el carácter amplio de los proyectos revolucionarios. Los próximos días declararán lxs testigos de defensa de Vaggelis Stathopoulos, Kostas Katsenos, Sarantos Nikitopoulos, Christoforos Kortesis y Marie Beraha, quienes rechazan su participación en la organización pero demuestran la importancia de la lucha y la necesidad de resistir.
Durante los días del llamamiento internacional, se calcula que los procedimientos del juicio estarán cerca del momento de las apologías de lxs acusadxs. Por eso, consideramos muy importante que lxs compas alrededor del mundo envíen, a su manera, mensajes de solidaridad y resistencia, para demostrar que lxs compas en juicio no están solxs, que la Lucha por el derrocamiento de este mundo es siempre actual.
El caso de Lucha Revolucionaria dentro de la situación social, económica y política en Grecia:
Para entender el caso en su totalidad, al igual que su importancia, debemos examinar el contexto historico, social y político específico en el que el Estado se blinda tras persecuciones, arrestos, encarcelamientos, leyes especiales y tribunales especiales.
El juicio del caso de L.R. se lleva a cabo en un momento en el que el régimen se encuentra en crisis estructural y se le han caído las máscaras democráticas. La ferocidad con la que el régimen contemporáneo se impone en nuestras vidas no se diferencia mucho a las dictaduras del pasado. La cruel explotación y el control ampliado de nuestras vidas se proyectan como la única manera para salir de la crisis, dejando obviamente intacto el sistema que la creó, la impuso y la extendió a todos los aspectos de la vida personal y social.
Actualmente, pues, el régimen demanda la exterminación política y la exclusión política de lxs que luchan en su contra, de lxs que resisten a sus planteamientos, de lxs que trabajan por su derrocamiento. En este momento, en la Grecia de la crisis y la deuda, la perspectiva revolucionaria de la subversión del régimen se demuestra objectivamente necesaria. Es el dinamismo y polimorfia de las luchas lo que el Estado intenta detener y amordazar. Es la noción de solidaridad que se ha puesto como blanco y se prueba.
Algunas palabras sobre la escena internacional:
Más alla de las características específicas que tiene Grecia en estos tiempos de crisis, sería un error si viéramos el caso de Lucha Revolucionaria como un caso aislado en la escena internacional. La crisis no viene de la nada, se encuentra en el corazón del sistema capitalista mundial, en la forma de gobierno y explotación económica que imponen los dominadores de este mundo.
Sabemos muy bien que este mundo nunca se le regaló a lxs que resisten de manera dinámica a sus planes. Sabemos que la lucha por la liberación humana y de la sociedad ha sido siempre un camino difícil. Sabemos que las relaciones entre lxs luchadorxs son riqueza y parte importante de la esencia de la Lucha y su realización. Que sepan todxs, pues, que lxs que luchan no están solxs.
Obligémosles a aprender que las leyes especiales, los tribunales especiales y los regímenes de detención no pueden frenar la esencia misma de la Lucha.
Contra las leyes especiales, los juzgados especiales y las condiciones de detención especiales.
Solidaridad con todxs lxs perseguidxs por el caso de L.R.
Solidaridad con todxs lxs que luchan y les persiguen por su actividad subversiva.

NI OLVIDO, NI PERDÓN.
HONOR ETERNO AL COMPA ANARQUISTA LAMBROS FOUNDAS,MIEMBRO DE LA ORGANIZACIÓN LUCHA REVOLUCIONARIA.

Para ponerse en contacto con la asamblea: RScase[arroba]espiv.net

Rusia: Ataque con artefacto explosivo cerca de la comisaría de policía de Ramenskoye



En la madrugada del 24 de octubre, se activó un artefacto explosivo artesanal con temporizador electrónico cerca de la comisaría de policía de la ciudad de Ramenskoye. No usamos explosivos de alto potencial, sino que aplicamos una carga de baja potencia porque  la comisaría se encuentra en un barrio residencial. Esta fue nuestra primera acción de este tipo y, por tanto, no todo fue según nuestros planes, pero prometemos que continuaremos lo que hemos comenzado, mejorando nuestros conocimientos técnicos y afilando nuestras habilidades.
Dedicamos esta acción a todxs las anarquistas presxs, perseguidxs o investigadxs. A todxs lxs que actúan fuera del concepto liberal de “legalidad u orden”, a todxs lxs que el corazón les late en armonía con el nuestro. No recurrimos a términos como “compas” y “cómplices” para referirnos a vosotrxs. Toda persona que elija conscientemente el camino de la rebelíon es hermanx nuestrx.
¡No retrocedemos, no nos rendimos! Nos vemos en las barricadas.
Núcleos Autónomos “Balas de plata contra los licántropos de uniforme”, CCF Rusia
PD. Desgraciadamente, tuvimos que cambiar de planes porque cuando estábamos escavando bajo la valla de hormigón, nos dimos cuenta de que al otro lado había un perro encadenado que empezó a lloriquear. No podíamos sacrificar su vida por un poco de publicidad en los medios. Por eso, se tuvo que cambiar del posición el artefacto explosivo artesanal.
fuente: fromrussiawithlove (a través de 325  -nota: no hay referencia alguna a la “CCF de Rusia” en la publicación original, sin embargo, el colectivo fromrussiawithlove confirma la firma)

miércoles, 7 de noviembre de 2012

SOLIDARIDAD REVOLUCIONARIA

El siguiente texto lo escribió el compañero anarquista Pierleone Porcu hace más de diez años. A pesar de eso la solidaridad revolucionaria sigue estando de actualidad en el debate libertario.

SOLIDARIDAD REVOLUCIONARIA


Hay muchas maneras de mostrar solidaridad a compañerxs criminalizadxs por el estado, cada una es una expresión directa de la manera en que interviene cada unx en el choque social en general.

Están aquellxs que ven solidaridad como suministro de un servicio social a estx o aquel/lla compañerx; y esa es la manera como llevan a cabo su actividad: buscando abogados, mandando dinero y ropa a la cárcel, visitando y así. Esta solidaridad puramente humanitaria también se traduce en la constitución de comités de defensa y campañas de familiares dirigidas a influir en la opinión pública.

Después están aquellxs que ven la solidaridad sólo en la clave política y juegan a apilar "distinciones" dirigidas a no comprometer la imagen de su propia actividad. Así que por razones de oportunismo defienden y muestran solidaridad a aquellxs que se declaran inocentes y no a aquellos que reclaman su responsabilidad por las acciones.

Otrxs, incluso, si ven que pueden ganar algo en términos de propaganda, inmediatamente sacan folletos y panfletos en solidaridad formal con el/la o lxs compañerxs detenidos, es decir, declaran su solidaridad en palabras, mientras en la práctica no hay rastro de ella.

Después está la solidaridad en un contexto ideológico. Este es el caso de los marxistas-leninistas en la versión del partido revolucionario de combate. Muestran solidaridad con aquellxs con posturas similares a las suyas y están al margen de aquellxs que no comparten o no se reconocen en su línea política o estratégica, frecuentemente usando la censura y el ostracismo contra aquellxs que consideran inconvenientes.

¿Qué creemos que debería significar solidaridad revolucionaria por tanto?

El primer aspecto es ver la solidaridad como una extensión de la práctica social insurreccional que unx está llevando en el seno del choque social, es decir, como una demostración directa de las acciones de ataque contra las estructuras de poder, grandes y pequeñas que están presentes en el territorio propio. Y esto es porque éstas deberían, para todos los efectos, ser consideradas responsables de todo lo que pasa en la realidad social, incluyendo por tanto la criminalización y arresto de compañerxs estén donde estén. Sería corto de miras reducir la cuestión de la represión contra compañerxs a algo estrictamente ligado al aparato legal y policial. La criminalización y arresto de compañerxs debería ser vista en el contexto de la lucha social en conjunto precisamente porque estos son siempre los medios apresurados que usa el estado para desanimar la radicalización en todas partes. No importa lo grande o insignificante que pueda ser, todo acto de represión pertenece a las relaciones de lucha social en curso contra las estructuras de dominio.

El segundo aspecto es que cada compañerx revolucionario debería ser defendido por principio, independientemente de las acusaciones que se le hagan por la legalidad estatal y el aparato policial, en primer lugar porque es una cuestión de arrancarles de sus garras, es decir, de la condición de "secuestradxs" a la que han sido sometidos. Más aún, es una cuestión de no perder la ocasión de intensificar el ataque contra la "ley" entendida como expresión reguladora de todas las relaciones de poder actual en la sociedad constituida.

El tercer aspecto concierne al rechazo a aceptar la lógica de defensa que es inherente a la ley constitucional, como por ejemplo el problema de la "inocencia" o "culpabilidad" de lxs compañerxs implicadxs, y esto es porque tenemos muchas buenas razones para defenderlos y nadie puede justificar el oportunismo político de no hacerlo. No podemos ni debemos considerarnos abogadxs, sino anarquistas revolucionarixs en guerra contra el orden social constituido en todos los frentes. Pretendemos destruir radicalmente éste de arriba abajo, no estamos interesados en juzgarle como él nos hace. Por esta razón consideramos que cualquier sentencia dictada por los buitres del estado contra lxs proletarixs en revuelta y más aún si son compañerxs es una sentencia contra nosotrxs mismxs y como tal debe ser vengada con todos los medios que consideremos oportunos, de acuerdo con nuestras disposiciones personales.

El cuarto y último aspecto concierne a nuestra actitud respecto a lxs compañerxs arrrestadxs, hacia quienes tenemos que actuar de la misma manera que aquellxs que no están el cárcel. Eso significa que a la solidaridad revolucionaria siempre y en cualquier caso unimos una crítica radical. Podemos y mostramos solidaridad con compañerxs presxs sin por ello apoyar sus ideas. Aquellxs que muestran solidaridad con compañerxs presxs no están necesariamente implicados en us opiniones y puntos de vista y lo mismo va por nosotrxs hasta el punto que les concierne. Nosotrxs apoyamos activamente a todxs lxs compñerxs presxs en todo y para todo, pero sólo hasta el punto en que lo hacemos por ellxs no contradice o entra en contrasta con nuestra forma de ser revolucionaria insurreccionalista. La nuestra es sólo una relación entre revolucionarixs en revuelta, no la de intercambio de posiciones. No sacrificamos ninguna de nuestras partes tal y como no esperamos que lo hagan otrxs.

Pensamos en la soidaridad como una vía de ser cómplices de tomar placer recíproco y no la consideramos un sacrificio por la "buena y sagrada causa" porque es nuestra propia causa, es decir, nosotrxs mismxs.

Partiendo de esta base, de importancia principal en el desarrollo de la propia acción insurreccionalista, la solidaridad revolucionaria toma sentido como tal, porque mostraríamos siempre apoyo material a cualquier amigo que acabase en prisión.

La solidaridad revolucionaria es una parte integral de nuestra forma de ser como anarquistas insurreccionalistas. Es en esta dimensión que debería demostrarse incesantemente, precisamente porque contribuye a ampliar lo que ahora mismo estamos haciendo.



Pierleone Porcu



Golpead Donde Más Pueda Dañar

Este texto es algo antiguo aunque no por eso deja de ser interesante para el debate...

Golpead Donde Más Pueda Dañar


Por Ted Kaczynski


La finalidad de este artículo

La finalidad de este artículo es mostrar y subrayar un sencillísimo principio que atañe a la lucha y al conflicto humano, un principio que los opositores al sistema tecnológico-industrial (tecno-industrial) parecen descuidar. El principio en cuestión es que en toda forma de lucha y conflicto, si se quiere vencer, es necesario golpear al adversario allí donde más le pueda dañar.

Es necesario precisar que cuando hablo de “golpear dónde más pueda dañar”, no me refiero necesariamente a los golpes físicos o a cualquier otra forma de violencia física. Por ejemplo, en los debates, “golpear donde más pueda dañar” significa llevar la discusión y la confrontación a aquellos argumentos en los cuales vuestros adversarios son más vulnera-bles. En las elecciones presidenciales, “golpear donde más pueda dañar” significa golpear al adversario en aquellos estados que detenta mayor número de votos electorales. Sin embargo, al discutir este principio utilizaré la analogía con el combate físico, puesto que ésta es clara e intensa.

Si un hombre os da un puñetazo, no os podeis defender eficazmente golpeando su puño, dado que no lograréis herirlo actuando de este modo. Para vencer el combate, debéis golpearlo donde más daño se le pueda hacer. Esto significa que es necesario esquivar el puño y golpear en las partes sensibles y vulnerables del cuerpo del adversario.

Supongamos que un buldózer de una empresa encargada de la tala de árboles y del transporte de los troncos está arrasando los bosques vecinos a vuestra casa y tenéis la intención de pararlo. La pala del buldózer es la que desgarra la tierra y abate los árboles, a pesar de ello sería una pérdida de tiempo emprenderla a mazazos contra la pala. Solamente después de haber golpeado repetidamente la pala con una maza durante un día ente-ro, se conseguiría dañarla lo suficiente como para inutilizarla. Pero, en comparación con el resto del buldózer, la pala es relativamente barata y fácil de sustituir. La pala es solamente el “puño” con el cual el buldózer golpea la tierra. Para derrotarlo es necesario evitar el “puño” y atacar las partes vitales del buldózer. El motor, por ejemplo, puede ser estropeado y destruido en poquísimo tiempo y de varias maneras casi sin esfuerzo, como bien saben muchos radicales.

En este punto debo aclarar que no es mi intención sugerir a nadie que destruya o dañe un buldózer (a menos que no sea de su propiedad). Ni nada en este artículo debe ser interpretado como un consejo para cualquier tipo de acciones ilegales. Yo soy un prisionero, y si animara a acciones ilegales en este artículo no lograría nunca el permiso para salir fuera de la prisión. Utilizo la analogía del buldózer solamente porque es clara y evidente y será valorada justamente por los radicales.

El objetivo es la tecnología

Es ampliamente reconocido que “la variable de base que determina el proceso histórico contemporáneo viene dada por el desarrollo tecnológico” (Celso Furtado). La tecnología es, sobre todo, la responsable de las con-diciones actuales del mundo y controlará y determinará su desarrollo futuro. Por consiguiente, el “buldózer” que debemos destruir es la propia tecnología en sí. Muchos radicales son conscientes de ello, y por tanto comprenden que su cometido es el de eliminar integramente el sistema tecno-industrial. Pero desafortunadamente prestan poca atención a la exigencia de golpear el sistema donde más pueda dañarle.

Destrozar un McDonald’s o un Starbuck’s es inútil. No es que me im-porte en absoluto McDonald’s o Starbuck’s. No me preocupa nada si al-guien lo destroza o no. Sin embargo no la considero una acción revolucionaria. Aunque todas las cadenas de fast food mundiales fueran destruidas, esto causaría solamente un daño mínimo al sistema tecno-industrial, dado que podría facilmente sobrevivir sin las cadenas de fast food. Cuando atacáis un McDonald’s o un Starbuck’s no estáis golpeando donde más daño se puede hacer.

Hace algunos meses he recibido una carta de un joven danés que estaba convencido de que el sistema tecno-industrial debía ser eliminado porque -palabras suyas- “¿qué podría ocurrir si se continúa avanzando como hasta ahora?”. Aparentemente,sin embargo, su forma de actividad “revolucionar-ía” consistía en hacer incursiones en los criaderos de animales de la industria peletera. Estas acciones, en la óptica de un debilitamiento del sistema tecno-industrial, son completamente inútiles. Aunque las acciones de liberación de los animales consiguiesen la eliminación definitiva de la industria peletera, esto no acarrearía ningún daño al sistema, dado que este último continuaría desarrollándose muy bien incluso sin las pieles.

Estoy de acuerdo en que tener animales salvajes enjaulados es intolerable, y que poner fin a tales prácticas es una noble causa. Pero existen otras nobles causas, como la prevención de los accidentes de tráfico, dar refugio a los sin techo, el reciclaje de los desechos, o ayudar a los ancianos a cruzar la calle. No obstante es bastante ridículo tenerlas por acciones revolucionarias, o pensar que pueden contribuir a debilitar el sistema.

La industria maderera es un problema secundario.

Por poner otro ejemplo, hoy día nadie todavía puede creer racionalmente que una auténtica y verdadera región salvaje puede sobrevivir mucho tiempo si continúa existiendo el sistema tecno-industrial. Muchos ecologistas radicales están convencidos de ello y esperan un colapso del sistema. No obstante, todo lo que hacen en la práctica es atacar la industria maderera.

Obviamente, no he de hacer ninguna objeción a sus ataques a tal indus-tria. De hecho, esta es una cuestión que me toca el corazón y me alegra cada vez que los radicales obtienen un éxito en el enfrentamiento con lo que repecta a la industria maderera. Además, por razones que no necesito explicar aquí, creo que la oposición a la industria de la madera debe ser un componente de los esfuerzos para derrocar el sistema.

Pero, por sí mismo, atacando a la industria de la madera no es un modo eficaz de luchar contra el sistema, ya que incluso en el improbable caso de que los radicales lograran detener todos las talas de todo el mundo, no destruiría el sistema. Ni siquiera salvaría de manera definitiva las re-giones salvajes. Tarde o temprano el clima político cambiaría y la tala se reanudaria. Incluso si no se reanudase, serían empleados otros métodos para destruir estas tierras salvajes, o -si no para dertruirlas- por lo menos para subyugarlas y domesticarlas. La explotación minera y las excavaciones para la ex-tracción de minerales, la lluvia ácida, el cambio climático y la extinción de especies destruyen las regiones salvajes; son subyugadas y domesticadas mediante los parques “naturales” o de re-creo,los estudios científicos y la gestión de los recursos, incluyendo entre otras cosas, el estudio a través del rastreo electrónico de los animales, la re-población de los cursos de agua con peces de cría y la siembra de árboles genéticamente modificados.

La tierra salvaje se pueden salvaguardar permanentemente sólo mediante la eliminación del sistema tecno-industrial, y éste no se puede eliminar atacando a la industria maderera. El sistema fácilmente podría sobrevivir la muerte de la industria de la madera, porque los productos de la madera, aunque muy útil para el sistema, si es necesario pueden ser reemplazados con otros materiales.

En consecuencia, cuando se ataca la industria maderera, no se está gol-peando al sistema donde más le duele. La industria maderera es solamente el “puño” (o uno de los puños) con el cual el sistema destruye las regiones salvajes, y, al igual que en una pelea a puñetazos, no se puede vencer golpeando el puño. Necesitamos esquivarlo y golpear los órganos más sensibles y vitales del sistema. Con medios legales, naturalmente, como las protestas pacíficas.

Por qué el sistema es fuerte

El sistema tecno-industrial es excepcionalmente fuerte gracias a su denominada estructura democrática y a su consiguiente flexibilidad. Dado que los sistemas dictatoriales tienden a ser rígidos, las tensiones sociales y la resistencia pueden crecer y aumentar en su interior hasta el punto de dañarlos y debilitarlos, y por consiguiente conducir a una revolución. Pero en un sistema “democrático”, cuando la tension social y la resistencia aumentan peligrosamente, el sistema retrocede y adopta los compromisos necesarios como para reconducir las tensiones hasta un nivel inocuo.

En el transcurso de los años 60, y por primera vez, la gente tomó con-ciencia de que la contaminación ambiental era un problema serio, sobre to-do porque la contaminación en el ambiente desde el punto de vista visual y olfativo, en las ciudades más grandes empezaba a ser físicamente fastidio-so para las personas. La protesta llegó a tal extremo que fue constituida una Agencia para la Protección Ambiental y fueron tomadas otras medidas para aliviar el problema. Naturalmente, todxs nosotrxs sabemos bien que los problemas de la contaminación están bien lejos de resolverse. Sin em-bargo, se ha hecho lo mínimo para que se redujeran y se aplacaran las la-mentaciones y las protestas públicas, y la presión ejercida sobre el sis-tema disminuyó y se redujo por un número determinado de años.

Por lo tanto, atacar al sistema es como golpear un pedazo de goma. Un mazazo puede hacer añicos el acero, dado que es rígido y quebradizo. Pero se puede golpear con un martillo un trozo de goma sin producirle ningún daño, dado que es flexible. Esto hace inicialmente disminuir la protesta, hasta hacerle perder su fuerza y su ímpetu. Por consiguiente el sistema rebota.

Así, con el fin de golpear al sistema donde más le duela, es necesario seleccionar las cuestiones sobre los que el sistema no retrocederá, y so-bre las cuales combatirá a ultranza. Para nosotrxs, lo realmente necesario no es un compromiso con el sistema, sino una lucha a vida o muerte.

Es inútil atacar al sistema remitiéndose a sus propios valores

Es absolutamente esencial atacar al sistema sin remitir sus propios va-lores tecnológicos, sino remitiéndose a los valores contrarios a los del sistema. Por tanto, cuando uno ataca al sistema usando sus valores, no lo golpeará donde más le pueda dañar, y permitirá al sistema desinflar la protesta mediante algunas concesiones y adaptaciones.

Por ejemplo, si se ataca la industria maderera principalmente en base al hecho de que los bosques son necesarios e indispensables para salva-guardar los recursos hídricos y las oportunidades recreativas, entonces el sistema puede ceder terreno para calmar la protesta sin comprometer sus propios valores: los recursos hídricos y el ocio son plenamente conformes a los valores del sistema, y si el sistema retrocede si limita a la tala de árboles en nombre de los recursos hídricos y del ocio, entonces sola-mente hace un retroceso táctico y no sufre una derrota estratégica para su escala de valores.

Si se hace presión en cuestiones de victimización y discriminación (tales como el racismo, el sexismo, la homofobia o la pobreza) no se están cambiando los valores del sistema y no se está ni siquiera forzando al sistema a retroceder o a iniciar compromisos. Lo que se está haciendo es ayudar de manera directa al sistema. Todos los más sabios y ponderados sostenedores del sistema reconocen que el racismo, el sexismo, la homofobia y la pobreza son dañinos para el sistema, y es por esto que el mismo sistema se empeña en combatir estas y otras formas similares de victimización y discriminación.

Los trabajadores explotados, con sus bajos salarios y sus pésimas condiciones de trabajo, rentan un buen beneficio a ciertas corporaciones, pero los sabios y ponderados sostenedores del sistema saben muy bien que el sistema funciona mejor cuando los trabajadores son tratados decentemente. Poniendo la atención sobre cuestiones de la explotación de los trabajado-res, se ayuda al sistema, no se le debilita.

Muchos radicales caen en la tentación de focalizarse sobre los problemas no esenciales como el racismo, el sexismo y la explotación de los trabajadores por que son cuestiones fáciles. Escogen un problema sobre el cual el sistema puede permitirse ofrecer un compromiso y sobre el cual pueden obtener el apoyo de personas como Ralph Nader, Winona La Duke, los sindicatos, y de todos los otros reformistas izquierdosos. Seguramente el sistema, presionado, retrocederá un poco, los activistas lo valorarán como un claro resultado a sus esfuerzos, y tendrán la gratificante ilusión de haber logrado algo. Pero en realidad no han hecho nada encaminado a la eliminación del sistema tecno-industrial.

La cuestión de la globalización no es completamente irrelevante para la tecnología. El conjunto de medios económicos y políticos definido como “globalización” promueve el crecimiento económico y, en consecuencia, el progreso tecnológico. Sin embargo, la globalización es una cuestión de importancia marginal y no es un buen objetivo para los revolucionarios. El sistema puede permitirse ceder terreno sobre la cuestión de la globalización. Sin renunciar del todo a la globalización, el sistema puede dar los pasos para mitigar las consecuencias ambientales y económicas negativas, para así desactivar la protesta. En caso de apuro, el sistema puede permitirse el abandonar completamente la globalización. El crecimiento económico y el progreso tecnológico continuarían todavía, solamente a un ritmo ligeramente menor. Cuando se combate la globalización no se están atacando los valores fundamentales del sistema. La oposición a la globalización está motivada en relación a la salvaguarda de los salarios “decentes” para los trabajadores y por la protección del medio ambiente, cuestiones que están, ambas, en total conformidad con los valores del sistema. (El sistema, por la propia supervivencia, no puede permitirse que la degradación medioambiental vaya demasiado lejos). Consecuentemente, combatiendo la globalización no se golpea al sistema donde realmente más le puede dañar. Tales esfuerzos pueden promover las reformas, pero son inútiles para el fin de destruir el sistema tecno-industrial.

Los radicales deben atacar al sistema en sus partes esenciales.

Para operar efectivamente en pro de la eliminación del sistema tecno-industrial, los revolucionarios deben atacar al sistema en aquellos puntos donde no se puede darse el lujo de ceder terreno.Deben atacar los órganos vitales del sistema. Por supuesto, cuando uso la palabra “atacar” no me refiero a los ataques físicos sino solamente a las formas legales de protesta y resistencia.




La versión publicada en el libro “THE ROAD TO REVOLUTION” de este texto (“HIT WHERE IT HURTS”) acaba aquí. Nosotrxs decidimos incluir el resto del texto original que en su día (hace unos años ya) tradujimos de la revista Terra Selvaggia. A partir de ahora la traducción está hecha a partir una traducción previa al italiano y no del inglés original, con lo que pido disculpas de antemano si hay alguna omisión o error en la traducción. (ndt)


Algunos ejemplos de órganos vitales del sistema son:

- La industria de la energía eléctrica. El sistema es totalmente dependiente de su propia red de energía eléctrica.

- La industria de las comunicaciones. Sin comunicaciones rápidas, tales como el teléfono, la radio, la televisión, el e-mail, etc., el sistema no podría sobrevivir.

- La industria informática. Sabemos bien que sin la informática el sistema se colapsaría rápidamente.

- La industria de la propaganda. Ésta incluye la industria del entretenimiento y del espectáculo, el sistema educativo, el periodismo, la publicidad, las relaciones públicas, y la mayor parte de la política y de la industria de la salud mental. El sistema no puede funcionar si la gente no es suficientemente dócil y alienada y no posee las actitudes que el sistema tiene necesidad que posean. La función de la industria de la propaganda es la de enseñar a la gente cómo comportarse y cómo pensar.

- La industria biotecnológica. El sistema no es todavía (hasta dónde sé) físicamente dependiente de la biotecnología avanzada. No obstante, el sistema no puede permitirse abandonar la cuestión biotecnológica, que le es de vital importancia, como trataré de mostrar en breve.

Insisto, cuando se atacan estos órganos vitales del sistema, es esencial no hacerlo desde los valores propios del sistema, sino en relación a valores que sean opuestos y contrarios a este. Por ejemplo, si se ataca a la industria de la energía eléctrica en base al hecho que contamina el medio ambiente, el sistema puede desactivar la protesta desarrollando medios e instrumentos para generar y producir electricidad más limpios y seguros. Cómo mucho, el sistema podría incluso pasar por completo a la energía solar y eólica. Esto favorecería mucho a la reducción de los daños medio ambientales, pero no acabaría con el sistema tecno-industrial. Tampoco representaría una derrota para los valores fundamentales del sistema. Para hacer algo contra el sistema es necesario atacar toda la producción de energía eléctrica como una cuestión de principio, basándose en el hecho de que la dependencia de la electricidad hace a la gente dependiente del sistema. Éste es un terreno absolutamente incompatible con los valores del sistema.

Toda la biotecnología debe ser atacada por cuestión de principios

Así pues, en vez de responder a una u otra consecuencia negativa de la biotecnología, se debe atacar toda la moderna biotecnología en el terreno y en el principio de que a) es un insulto a todo ser viviente; b) coloca un poder demasiado grande en manos del sistema; c) transformará radicalmente los valores humanos fundamentales que han existido durante miles de años; y otros argumentos similares que son contrarios y opuestos a los valores del sistema.

En respuesta a este género de ataque, el sistema deberá oponerse y combatir. No podrá nunca permitirse atenuar el ataque perdiendo demasiado terreno, porque la biotecnología es demasiado central y fundamental para el proyecto global del progreso tecnológico, y porque un retroceso del sistema no significaría solamente una retirada táctica, sino que encajaría una gran derrota estratégica respecto a su propio código de valores. Estos valores serían minados y se abriría la puerta para posteriores ataques políticos que demolerían los fundamentos del sistema.

Si bien, es verdad que la Cámara de los Diputados de los Estados Unidos ha votado recientemente una ley que prohíbe la clonación de los seres humanos, hay al menos algún miembro del congreso que incluso la ha provisto buenos motivos para aplicarla. Tales motivos eran conceptos en términos religiosos, pero más allá de lo que se pueda pensar en lo que respecta a los argumentos religiosos en cuestión, estos motivos no eran –y no son- tecnológicamente aceptables. Y esto es lo que cuenta.

Por consiguiente, el voto de los miembros del Congreso respecto a la clonación humana ha sido una auténtica derrota para el sistema. Pero ha sido solamente una derrota bastante pequeña, puesto que el decreto afecta a un campo muy limitado –que toca solamente una minúscula parte de la bio-tecnología- y porque la clonación de los seres humanos no será de todos modos, para un futuro próximo, de ninguna utilidad al sistema.

La biotecnología puede ser el mejor blanco para un ataque político.

Probablemente el blanco más prometedor para un ataque político está representado por la industria biotecnológica. Si bien las revoluciones son generalmente llevadas a cabo por minorías, es bastante útil que haya un cierto grado de apoyo, de simpatía, o el máximo consenso de parte de la mayoría de la población. Obtener ese tipo de apoyo o de consenso es uno de los objetivos de la acción política. Si el ataque político se concentra por ejemplo, en la industria de la energía eléctrica, será extremamente difícil conseguir y tener un cierto apoyo más allá de una minoría radical, dado que la mayor parte de la gente es reticente a cambiar su propia forma de vida, sobre todo cuando semejante cambio comporta molestia e incomodidad. Por esta razón, pocos serán aquellos que estarán firmemente decididos a abandonar la electricidad.

Pero las personas, actualmente, no se sienten todavía dependientes de la biotecnología avanzada como en cambio lo son frente a la electricidad. La eliminación de la biotecnología no cambiaría de manera radical sus vidas. Por contra, sería posible mostrar a la gente que el continuo desarrollo de la biotecnología transformaría su modo de vivir y aniquilaría los valores humanos tradicionales. Así que, en el combatir la biotecnología, los radicales podrían movilizar a su favor la natural resistencia humana al cambio.

Además, la biotecnología es una cuestión sobre la que el sistema no se puede permitir perder. Es una cuestión sobre la que el sistema deberá batirse hasta la muerte, y es exactamente eso lo que nos interesa. Sin embargo –está bien repetirlo- es esencial atacar la biotecnología no respecto a los valores propios del sistema, sino respecto a los valores que sean opuestos y contrarios a los suyos. Por ejemplo, si se ataca la biotecnología principalmente sobre la base que daña al medio ambiente, o que los alimentos genéticamente modificados son nocivos para la salud, el sistema entonces puede y podrá atenuar el ataque cediendo terreno o tomando compromisos, introduciendo, por ejemplo, mayores controles sobre la investigación genética y normas y tests más rigurosos sobre los cultivos genéticamente modificados. Entonces el ansia de la gente disminuirá y con ella la protesta.

Sin embargo, la acción de la Cámara de los Diputados indica que esto puede ser un punto en que el sistema es vulnerable, y que un ataque más amplio a toda la biotecnología podría infligir graves daños al sistema y a sus valores.

Los radicales no están todavía atacando la biotecnología de manera eficaz

Algunos radicales atacan la biotecnología, sea política como físicamente, pero –hasta donde sé- explican su oposición a la biotecnología en términos de los valores propios del sistema. De hecho, sus principales protestas y quejas se refieren al riesgo de la degradación medioambiental y de los daños a la salud. Además, no golpean a la industria biotecnológica donde más le puede doler.

Para usar nuevamente una analogía con el combate físico, supongamos que debamos defendernos de un calamar gigante. No se le puede abatir eficazmente golpeándo y cortándole las extremidades de los tentáculos. Es necesario golpearle en la cabeza. De lo que he leído respecto a sus acciones, los radicales que se baten contra la biotecnología no están haciendo más que golpear y cortar las extremidades de los tentáculos del calamar. Intentan persuadir a los agricultores comunes, individualmente, de no cultivar y utilizar semillas genéticamente modificadas. Pero hay muchos millares de factorías en América, por lo que convencer a los agricultores uno a uno es un modo extremadamente ineficaz de combatir la ingeniería genética. Sería mucho más útil persuadir a los investigadores científicos comprome-tidos con la biotecnología, o a los altos cargos ejecutivos de compañías tales como Monsanto, a abandonar la industria biotecnológica. Los buenos investigadores científicos son personas que tienen un intelecto especial y una basta preparación, por lo que son difíciles de sustituir. Lo mismo para los más importantes mánagers y altos cargos de las grandes compañías. Convencer solo un pequeño número de estas personas a abandonar la biotecnología provocaría un daño mayor a esta industria que lo que pueda hacer el persuadir a un millar de agricultores para que no cultiven con semillas genéticamente modificadas.

Golpead donde más pueda dañar

Es una cuestión abierta si efectivamente la biotecnología es verdaderamente la cuestión y el mejor punto donde atacar políticamente al sistema. Pero es, sin lugar a dudas, cierto que los radicales malgastan hoy en día muchas de sus energías en cuestiones que tienen poca o nula relevancia para la supervivencia del sistema tecnológico. Y también cuando se encaminan sobre cuestiones acertadas, no golpean donde más puede dañar. Por lo tanto, en lugar de correr detrás de las distintas cumbres del comercio mun-dial para desahogar su rabia contra la globalización, los radicales harían bien en gastar un poco más de tiempo en pensar y analizar cómo golpear al sistema donde realmente más le pueda dañar. Con medios legales, obviamente…